PRENSA    

 Revista Luz - Septiembre 2006


>Belleza: celulitis



Podría decirse: “la mujer que esté libre de celulitis que arroje la primera piedra”, ya que el 90% está condenado a sufrir este problema. Flacas, altas, bajas, jóvenes, adultas…Ninguna se salva de lidiar con la piel de naranja, porque sus causas no sólo se relacionan con el sobrepeso; también entran en juego los factores genéticos, el sedentarismo, los problemas posturales, el estreñimiento y el stress. “Todo comienza desde la primera menstruación hasta aproximadamente los 20 años, cuando se dan verdaderas tormentas hormonales que desencadenan alteraciones que repercuten sobre las estructuras del tejido graso y muscular. La piel pierde elasticidad, se deshidrata con facilidad y, al tacto, comienza a presentar ligeros abultamientos”, explica el doctor Julio Ferreira, presidente de la International Academy of Cosmetic Surgery.

Si el proceso continúa y no se trata a tiempo, los adipositos aumentan su tamaño e incrementan el espesor del tejido graso. “El exceso de grasa almacenada ejerce presión y rompe la red de fibras de colágeno de la dermis, responsables de mantener la estructura firme de la piel; así se forma el característico nódulo celulítico. Además se obstruye la circulación de la sangre, se estancan las toxinas, hay una congestión del tejido conjuntivo y se produce fibrosis”, agrega la doctora Laura Szafirstein, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

LA PRUEBA DE FUEGO
Para detectar si somos propensas a padecer celulitis basta una sencilla prueba: se aprieta con los dedos una pequeña porción del muslo; si al hacerlo se forman bultitos y la piel permanece más fría que en el resto del cuerpo, significa que existe un principio de celulitis, que es necesario tratar antes de que se instale definitivamente. La celulitis puede presentarse en cuatro estadios. En el primer grado la piel no presenta grandes depresiones visibles y los pozos sólo aparecen cuando los músculos se contraen. En el segundo, se dan leves signos de flaccidez acompañados de un aspecto rugosos y pequeñas ondulaciones. Ya en el tercero hay gran cantidad de hoyuelos y la flaccidez se acentúa: el efecto cáscara de naranja se extiende por la cola y las piernas, donde hay sensación de peso y cansancio. En el último, el poceado es permanente: aparecen edemas y trastornos circulatorios, puede haber dolor al tacto y aparición de macronódulos.
Además de muslos, rodillas, glúteos y caderas, la panza y, hasta los brazos, también son blancos de la celulitis.


> RECONOCERLA ES LA CLAVE

Dura: Frecuente en mujeres jóvenes y de buen físico. No presenta edema, pero la zona afectada es rígida, con aspecto de masa compacta.
Blanda: Se da en mujeres sedentarias o en aquellas que alguna vez fueron activas y ya no lo son. Los tejidos son blandos, sin consistencia debido al poco tono muscular, y la piel se hunde a la menor presión.
Edematosa: Se presenta en pacientes de toda edad, pero es más frecuente entre jóvenes y adolescentes. Se localiza principalmente en los miembros inferiores, a los que invade en su totalidad.
Mixta: Combina los distintos tipos descriptos.


TRADICIONALMENTE SEGUROS

Si bien no se puede hablar de cura definitiva, existen diversos tipos de tratamientos clásicos que permiten dar batalla. Los sistémicos (que se basan en medicación oral) y los locales, entre los que se encuentran las cremas, la mesoterapia y la masoterapia. Con respecto a la aparatología se destacan la presoterapia secuencial, la electroestimulación, la endermologie, el ultrasonido y la iontoforesis. “Todos dan excelentes resultados, ya que además permiten aumentar el retorno venoso y el drenaje linfático”, asegura el doctor Guillermo F. Cullington, flebólogo del Instituto Loria – CDR.

Entre los componentes activos tradicionales, la centella asiática es uno de los más empleados porque mejora la circulación, igual que el ginkgo biloba. Otros elementos naturales utilizados en cosmética son la cafeína, el mucus (con acción lipolítica), la cola de caballo (diurética), el té verde (totalmente antioxidante) y la carnitina, que favorece la destrucción de grasas. Pero los más novedosos son los curcuminoides, “que se extraen de una planta asiática y poseen propiedades hipolipidémicas que ayudan a disminuir las grasas. También son antiinflamatorios, antioxidantes y colaboran en la reparación de los tejidos”, detalla el doctor Julio Ferreira.


> CONSEJOS DE CABECERA

 Deben evitarse las prendas excesivamente ajustadas, ya que suponen un aporte deficiente de oxígeno a los tejidos, lo que significa acumulación de agua y de toxinas.

 Evitar las comidas ricas en grasas y los azúcares. Es indispensable una dieta a base de pescados, carnes, verduras, hortalizas y frutas, sin los productos lácteos, siempre descremados. Para evitar el estreñimiento consumir alimentos ricos en fibras. Y siempre, beber como mínimo, dos litros de agua por día.

 Los trabajos aeróbicos, sin impacto, para fortalecer piernas y muslos mejoran el retorno venoso. Las caminatas intermitentes, suaves e intensas, variando las velocidades, mejoran el flujo sanguíneo igual que hacer bicicleta, natación y pesas con cargas bajas y altas repeticiones.

 Evitar el cigarrillo, el café y el alcohol.

 Disminuir el consumo de sodio. Reemplazar la sal por especias.


INGREDIENTES REVOLUCIONARIOS

Otra vedette es el manganeso, que junto al adrenalyse, “relajan el tejido conectivo (los tabiques internodulares) y las áreas de depresión, alisando la superficie de la piel. Al mismo tiempo producen un afincamiento de los tabiques que permiten una mejor llegada de los activos lipolíticos a la epidermis. Gracias a ello, la celulitis deja de ser visible”, dice la bioquímica María Laura Bovcon, del Departamento Científico de Laboratorios Vichy.

Para atacar el aumento del tamaño de las células grasas está la ampelopsina, una sustancia que se extrae de una enredadera y se aplica por medio de la mesoterapia. “Quema las grasas por tres mecanismos: impide la formación de nuevos adipositos, imposibilita la formación de grasas dentro de ellos, y aumenta el ritmo de destrucción de los ya existentes”, afirma el doctor Ricardo Ligua, del Centro de Estética Cerviño.

El slimmigen ® es un compuesto que posee escina (proveniente del castaño de India), que estimula la microcirculación y favorece el drenaje de toxinas. “Además, los extractos de cebada y del hongo Polyborus que lo integran mejoran el aspecto de la piel”, sostiene Martín Mingione, director de Planeamiento y Desarrollo de Arbell.

El bio flavonoide X10, ayuda a eliminar las toxinas que se generan en la formación de celulitis; junto al elastonyl –una proteína extraída de la Cucúbrita-, estimula la formación de un tejido nuevo y joven. Por último, el recaptacell, es un ingrediente que reduce la piel de naranja y elimina la acumulación de líquidos. En definitiva, todo un arsenal que se suma a la batalla, para que podamos vernos espléndidas, sin malas compañías.

(Asesoraron: Dr. Marcelo Geronimi y el personal trainer Daniel Tangona).
 















 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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