INFOBAE  - Noviembre 2015

 

 







 
Levantar pesas también fortalece el cerebro.

Un estudio canadiense afirma que este tipo de entrenamiento contribuye a evitar enfermedades neurológicas. Un especialista lo explicó a Infobae.

Que el ejercicio es bueno para el cerebro no es novedad. Pero –con cierta naturalidad– lo que más se recomienda para mantener en buen estado al "jefe" del sistema nervioso central es la actividad aeróbica. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que el entrenamiento moderado de resistencia podría aminorar los efectos del envejecimiento en el cerebro.

Como cualquier otro órgano, el cerebro es dinámico. Las neuronas van reconectándose y estableciendo diferentes patrones durante toda la vida, en respuesta a las necesidades que impone el propio estilo de vida. Y son las neuronas, como cualquier otra célula del cuerpo, vulnerables al paso del tiempo.




"Todo lo que pasa en el cerebro lo paga el corazón", diría el neurocientífico Facundo Manes. ¿Pero cómo se relaciona esto con el ejercicio? "Sabemos que el entrenamiento de la fuerza mejora y refuerza nuestro aparato locomotor –los músculos– y también el órgano más importante: el corazón", explicó a Infobae el entrenador y diplomado en neurociencias aplicadas Daniel Tangona.

"Tenemos aproximadamente 700 músculos, que sostienen 260 huesos; sin lugar a dudas hay que trabajarlos, sobre todo en adultos mayores. A partir de los veinte años se pierde a razón de un kilo de músculo al año, si no se lo trabaja. Pero además, los estudios más recientes demuestran que el ejercicio con peso mejora la circulación, oxigena el cerebro y contribuye a estar más atentos".
 


Salvando las lesiones cerebrales.
Estudios científicos de la última década han establecido que, a partir de la mediana edad, se comienzan a desarrollar pequeñas lesiones cerebrales en la materia blanca, que conecta las diferentes partes del cerebro. Estas lesiones tienen que ver con la edad y suelen ser asintomáticas, sólo se ven en un encefalograma. En general, la principal consecuencia está relacionada con la pérdida de la memoria. En casos más severos de deterioro se empiezan a ver afectadas las habilidades cognitivas.

La profesora Teresa Liu-Ambrose, del Laboratorio de Neurociencia de la Universidad de British Columbia (Vancouver, Canadá), se dedicó a estudiar si el ejercicio con pesas, así como fortalecía la musculatura, podría servir para reparar estos daños cerebrales que suceden en forma natural con el envejecimiento.



EL EJERCICIO CON PESO MEJORA LA CIRCULACIÓN Y OXIGENA EL CEREBRO

Para realizar una prueba empírica al respecto, cuyos resultados se publicaron recientemente en el Journal of the American Geriatrics Society, reclutaron una serie de voluntarios mayores –entre 65 y 75 años de edad– que en escaneos cerebrales hubieran mostrado lesiones en la materia blanca debido a la edad.

Divididos en tres, entrenaron durante un año: uno de los grupos hizo ejercicio con pesas, una vez por semana; el segundo grupo lo hizo dos veces por semana; mientras que el tercero –que oficiaba de grupo de control– solo hizo gimnasia aeróbica y de elongación. Al finalizar el año se repitieron los estudios neurológicos. En el grupo que había hecho ejercicio una vez a la semana y en el grupo de control, la cantidad y tamaño de las lesiones había aumentado. Pero en el grupo que había ejercitado con peso dos veces a la semana, se notó un crecimiento muchísimo menor de estas lesiones cerebrales que en los otros dos grupos. Además, sus funciones motoras habían mejorado.

Este estudio sugiere que entrenar con peso puede ser beneficioso para la estructura cerebral, pero que un mínimo de ejercicio es requerido para que se noten resultados.

Otros beneficios de la gimnasia con máquinas
Pero además, el trabajo muscular contribuye de muchas otras maneras. "Al desarrollar los músculos y la fuerza de los mismos, los órganos internos se mantienen en sus correctas posiciones y su funcionamiento se optimiza, mejorando la digestión, el tránsito intestinal, la respiración y la salud cardiovascuar", sintetizó el profesor Tangona. "Además, al incrementar la masa muscular se eleva el metabolismo basal y el cuerpo quema más calorías, aun estando en reposo", remarcó.

Más musculatura implica menos grasa, alejando al cuerpo de afecciones metabólicas como diabetes, colesterol alto o hipertensión, todas dolencias que, a largo plazo, pueden desencadenar episodios cerebrovasculares. Además, concluyó el especialista, "los músculos fuertes previenen lesiones, protegiendo las articulaciones, evitando molestias por malas posturas, y mejora la la apariencia física favoreciendo la correcta postura y evitando la flaccidez".



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)