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  Revista COSMOPOLITAN – Diciembre 2010

 




 

La forma más sexy de quemar calorías

Antes, durante y después del sexo, podés modelar el cuerpo. ¿No lo creés? Prestales atención a las técnicas aero-eróticas que te van a hacer amar (más) el fitness.

> Dentro de los placeres de la vida, comer y amar están en el top ten (lo de rezar se lo dejamos al personaje que encarnó Julia Roberts, por ahora). Sin embargo, las exigencias por tener un cuerpo divino pueden hacerte caer en dietas estrambóticas y generarte cansancio e irritabilidad en la cama. Para que eso no suceda, ¿por qué no potenciás los efectos de la actividad física entre las sábanas e inaugurás la dieta del sexo con una rutina movidita antes, durante y después del orgasmo? Los expertos aseguran que, en una sesión de 20 minutos se consumen 150 calorías. O sea, lo mismo que gastás en un caminata vigorosa o subiendo las escaleras. Si a eso le sumás los tips de los especialistas de Cosmo Fitness, te van a dar muchas ganas de poner en marcha el plan “Retorno a la bikini”. Lo bueno es que no necesitás comprarte unas zapatillas último modelo ni un outfit especial para esta rutina para bajar calorías: con tu cuerpo y el de tu chico alcanza y sobra para maximizar tu puesta a punto.

CALENTÁ MOTORES EN LA PREVIA
Aunque no lo creas el momento de llegar al orgasmo no es el único que te hace quemar placenteras calorías. Richard Smith, autor de Cómo adelgazar, antes, durante y después del sexo (de Editorial Troquel), afirma que el juego previo también es básico para lograr unos abdominales de acero y una cola bien parada. “Entonces desnudate y ponele motivación a la previa. Esa es una clave para estar en forma”, dice Smith.
El juego previo es como el precalentamiento que hacés en el gym antes de tu rutina. “Sólo que en este caso, en vez de hacer cinta o bicicleta podés optar por unos besos apasionados y unas caricias hot para que tu organismo libere endorfinas, que son sustancias que te brindan una sensación de bienestar, mejoran tu estado de ánimo y combaten el estrés. Una buena previa asegura el 80% del éxito de la relación y del gasto calórico”, explica por su parte Daniel Tangona, instructor de Boot Camp Fitness. Smith agrega que, unas lindas caricias, intensas y sensuales, pueden hacerte perder hasta 90 calorías, y una sesión de besos fogosos, otras diez.

Además, el juego previo tiene otros beneficios. “Que te mimen por todo el cuerpo es excelente para verte más linda porque, aunque parezca mentira, una buena antesala te permite tener la piel más turgente y suave”, asegura la coach sexual Paola Kullok, directora de PK Escuela de sexo.
Si estás inspirada, a esta rutina sumale un striptease: vas a eliminar 60 calorías y tu chico quedará hipnotizado y con más energía para lo que se viene, lo que te va a ayudar a quemar todavía más grasas. Si tenés un caño cerca y querés maximizar la sesión, animate y dedicale un pole dance. Bien hecho, tiene un gasto de 400 calorías.

Por último, cuando él esté convencido de querer ayudarte con tu plan para llegar divina al verano, bajá a su zona caliente y sorprendelo con el mejor sexo oral de su vida. Darle placer te va a permitir deshacerte de 90 calorías (si fuiste vos la que lo desvestiste, agregá otras 120, y si esto pasó de una manera salvaje, casi sin su consentimiento, llegarás a 160). La devolución de favores de su parte te va a restar otras 70.
Obvio, en la previa evitá el alcohol, que es un inhibidor de la libido y te agrega calorías inútiles. Y si vas a jugar con alimentos, optá por las cremas Light.

OH MY GOD
Una vez que encaminaste la primera parte del “fitness del sexo”, pasá a la acción propiamente dicha. Según Smith, “los movimientos pélvicos, la aceleración de la respiración, el incremento de los latidos cardíacos, la dilatación de los vasos sanguíneos de los genitales, los espasmos musculares y el orgasmo gastan una cantidad de energía similar a cualquier otro ejercicio físico y hacen que una sesión de sexo se asemeje a una clase de aeróbicos”.
¿Alguna vez te imaginaste que el solo hecho de practicar sexo seguro podía ayudarte a bajar de peso? Smith afirma que ayudar a tu chico a colocarse el preservativo antes de que haya erección provoca un gasto de unas ¡300 calorías! “Y si en lugar de hacerlo con un pareja estable, el encuentro es con un amante, la quema puede ser mucho mayor porque vas a tratar de impresionar al otro y a realizar movimientos más enérgicos”, asegura Tangona.

Para Kullok, hay posiciones que potencian el gasto calórico, ya que se asemejan a algunos ejercicios que practicás en el gym. “la mujer arriba haciendo el movimiento de sentadillas trabaja las piernas; sentada de rodillas y frente a él modela la cintura y las caderas; acostada sobre su chico con los brazos estirados y las manos apoyadas en el colchón, fortalece los bíceps”, dice la experta.
Por su parte, el siempre rendidor misionero, además de hacerte sentir cómoda, no requiere de ninguna pirueta y, según Smith, consume 240 calorías…¡Así podés eliminar con gusto la hamburguesa que devoraste en el almuerzo!

Si querés explotar tu creatividad, probá algunas posiciones del Kamasutra. Con la llamada “carretilla” (acostada boca abajo en la cama, él te penetra por detrás levantándote las piernas), podés gastar más de 200 calorías y olvidarte de las tediosas lagartijas que hacés en el gym. Si complementás con el “perrito” fortalecés los glúteos. Si sos ágil y atrevida, animate a hacerlo parada contra la pared o en la ducha, vas a perder unas 500 calorías.

“Una sesión de sexo intenso con muchos cambios de posiciones es excelente para bajar de peso”, asegura Kullok. Según el contador que estableció Smith, llegar al orgasmo te consume 127 calorías, y cuando es fingido, 160. Si al momento del clímax le sumás los famosos ejercicios Kegels, en los que debés controlar los músculos vaginales (como cuando aguantás las ganas de hacer pis), además de potenciar tu descenso de peso le sumás una oleada extra de placer a tu Gran O.

Nota Completa Revista Cosmopolitan Fitness Nº4
 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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