GOLF     

   Luxury Golf Trophy - 4 de Enero 2008


Cómo evitar lesiones, qué hacer antes y después de los partidos, cuáles son los puntos débiles del deportista son algunos de los tips que propone el Prof. Tangona para alcanzar un mejor rendimiento durante el juego.

GOLF FITNESS

Cuando hablamos de la preparación física del golfista, es importante distinguir entre el golfista profesional y aquel golfista amateur que juega los fines de semana. Este último es, en muchos casos, el más delicado.

Muchas veces se piensa equivocadamente que no es necesario entrenarse. Sin embargo, uno está exigiendo mucho todo el cuerpo y, si no se está físicamente en condiciones, en vez de trabajar los músculos, lo harán los ligamentos, los tendones y las articulaciones. Después, vendrán la distensión de ligamentos y todos los problemas que trae aparejado el no tener la musculatura en orden. Con la fuerza de tracción de muñeca, los hombros, el famoso swing; cuando el cuerpo se inclina hacia adelante para ir al impacto, el golfista queda prácticamente en su máximo giro, pobre 4 y 5 lumbar. Si no se tienen abdominales fuertes es dramático. Lo que sucede es que en tan alto nivel de golfistas, están todos técnicamente dotados. Las lesiones pueden estar, pero no a la vista y las notan más tarde.

EL TRABAJO CON SOBRECARGA

Hoy el que no realice trabajos con sobrecarga, con máquinas o con pesas, no puede competir porque está muy limitado.

Es muy importante realizar un trabajo de sobrecarga acompañado de elongación para que esos músculos no pierdan oxigenación y flexibilidad.
En un nivel muy profesional, el que no entrena no puede jugar. Por otro lado, están los deportistas de fin de semana. Evidentemente, al hacer un disparo a 180 km por hora, más o menos, si tu articulación no está sostenida por la masa muscular, el hombro te vuela. Por eso es importante la preparación física para evitar el alto grado de índice de lesiones que hay.

La resultante de la preparación física implica directamente una mejor performance en todo aspecto.

Hoy, incluso, se está recetando entre 30 y 40 minutos de aeróbico, para bajar los niveles de ansiedad y de adrenalina. La adrenalina es buena para vivir, pero el exceso mata. Por eso la actividad física es esencial, desde todo punto de vista. El deportista de fin de semana no puede estar de lunes a viernes en la oficina con cero actividad y el sábado hacer todo el deporte que no se hizo durante por lo menos 3 veces por semana.

Como mínimo, para mantenimiento, uno tiene que entrenar dos veces en la semana y después dos durante el fin de semana.

Esto lo dice el Colegio Americano de Medicina, la fuente máxima que brinda todos los patrones de seguridad y salud, y también la Clínica Mayo. Todos los días de tu vida, tenés que hacer 30 minutos de aeróbico.

LOS CHEQUEOS CLÍNICOS

La gente cree que nunca le va a pasar nada. Tanto la presión arterial como el colesterol bueno son llamados “la muerte silenciosa”, porque no presentan patologías y cuando pasaron, pasaron. Por otro lado, si bien los últimos estudios indican que no es malo hacer “fierros”, hay que saber con qué cargas trabajar. Por todo esto, es clave el chequeo clínico para cualquier actividad física. La gente no le presta atención porque tiene miedo al “qué dirán”. Una vez al año y depende la edad que se tenga, uno tiene que hacerse un chequeo.

Hay cosas que pueden controlarse, factores de riesgo que pueden solucionarse a tiempo: el colesterol o la presión arterial son algunos de ellos.

Si bien la elongación es buena, tampoco es la panacea. Cuando uno elonga demasiado, crea hiperlaxitud en el cuerpo y se desestabilizan las articulaciones de tanto estirar. Todo en su justa medida es bueno.

Cuando uno llega al campo no puede ponerse a realizar swing inmediatamente, porque viene de una posición estática de media hora, 40 minutos o una hora, el tiempo que se tarda en llegar a una cancha. Entonces, la gente inteligente llega 40 minutos antes y hace una caminata suave a paso fuerte. Jamás elonga en frío y menos en época de invierno. Después vuelve, y ahí sí: a elongar muy suavemente cuádriceps, isquiotibiales, pantorrillas, zona lumbar, cuello, brazos y hombros. Las estadísticas muestran que las distensiones en los hombros son terribles, y las cervicales también. Ni qué hablar de las lumbares y aductores. Cuanto mejor prepares tu cuerpo, mejor será tu rendimiento. No es lo mismo un cuerpo frío y rígido que un cuerpo elástico, flexible y con la sangre oxigenada y caliente. Es otro juego. No entrando en calor, le estás dando handicap a tus compañeros de juego.
 


ANTES, DURANTE Y DESPUES
En época invernal, es fundamental cambiarse la ropa transpirada, porque una vez que se te enfría eso, es resfrío seguro. La hidratación tiene que ser permanente. Salís de la cancha, y como el cuerpo está caliente ahí es ideal elongar, si tenés la posibilidad de tener tu entrenador personal, directamente te tirás en la camilla o el piso, y tu entrenador va a hacer el trabajo que corresponde a todos los grupos musculares que intervinieron. Te garantizo que al otro día no vas a sentir un solo dolor.



Por eso es bueno tener un entrenador o un masajista que te asista en la elongación. Él te va a ayudar a que tengas una elongación un poco mejor de lo normal. Si no se es profesional, se tomarán los recaudos necesarios y se estirará contra un árbol.
Si no se le da importancia al antes, al durante y al después, al otro día no te podés mover. Con la alimentación es lo mismo. Si uno va a tener un partido que sabe que va a ser fuerte, uno debe saber que la recarga de hidratos (pasta, pan, arroz) debe ser importante.

Daniel Tangona estará dando clases en el Spa del Conrad Resort & Casino martes, jueves y sábados a las 11 Hs. a partir del 25/12 y durante todo el mes de enero 2008, además de sus clases personalizadas.
 





 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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www.tangona.com