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  Revista NOTICIAS - Febrero 2015

 

 





FITNESS
ABDOMINALES MARCADOS

Tener la panza chata ya no alcanza.
Ahora las famosas se animan a marcar su abdomen con un trabajo corporal intenso. Entrenadores a favor y en contra y argumentos de una nueva belleza.


No hace tanto, hubiera provocado miradas de disgusto. Muchísimas voces se hubieran unido en un coro de murmullos sobre lo desagradable y poco emenino de la silueta.

Pero en el 2015, si una mujer se saca el short y la remera en la playa y descubre un cuerpo con los músculos marcados (y especialmente el abdomen), no impacta a nadie. O sí, pero en el mejor de los sentidos.
Los parámetros de belleza han cambiado, y lo que en los ’80 hubiera rozado el límite del fisicoculturismo hoy es un ideal deseable y requerido a muchos profesores en distintos gimnasios y centros de entrenamiento. Sobre todo, después de que varias famosas probaron el éxito de su seducción ostentando este físico.

¿Ejemplos? Los hay por decenas y este verano se pudieron ver en todas las playas (sobre todo en Punta del Este), con casos como el de Andrea Bursten y sus músculos a flor de piel, Amalia Granata y su renovada y escultural figura con la que brilló en los carnavales de Gualeguaychú, Jesica Cirio y su trabadísimas panza, cola y piernas, Florencia Raggi y su marcada esbeltez a través de los años y hasta Guillermina Valdes y sus minibikinis y crop tops. Un poco por genética y bastante por esfuerzo, todas lucen cuerpos donde la sutileza del torneado ha dado paso al músculo evidente, y a mucha honra.

Training. “A mediados de los 2000, empezaron a verse en los medios cuerpos más definidos muscularmente. ShowMatch empezó a mostrar físicos así, y la gente comenzó a sentir que era algo normal y hasta deseable”, ilustra Pablo Benadiba, reconocido entrenador entre cuyos clientes se destacan Marcelo Tinelli y la propia Guillermina. A esto luego se sumó un cambio en la alimentación, de la mano de una mayor información sobre cómo comer mejor, con menos cantidad de grasa y priorizando productos magros. El resultado fue una lenta pero efectiva aceptación y adopción por parte de la sociedad, aún en proceso. Y sin duda, comer con menos grasa ayuda a tener un mejor tono muscular. Benadiba es categórico: “Es imposible tener abdominales marcados si no comés sano”.

Pero claro, al esfuerzo de voluntad frente a la comida debe sumársele el del entrenamiento. “Si bien los abdominales trabajan en cualquier situación, lo mejor son los trabajos aeróbicos combinados con ejercicios musculares de alta intensidad. Eso acelera el metabolismo y permite quemar más grasas”, apunta Benadiba. Y en este sentido, el “crossfit”, aquella disciplina derivada directamente del entrenamiento militar, es una aliada perfecta. Es que su trabajo a altas intensidades durante períodos cortos de tiempo (un WOD, “Workout Of the Day”, dura entre 15 y 23 minutos) hace que el cuerpo metabolice y queme grasas rápidamente. Pero de nuevo, solo no sirve. “Hay una frase que dice que los abdominales se hacen en la cocina y no en el gimnasio. Y así es, porque lo principal para marcar es la alimentación. Haciendo crossfit se quema el combustible que te da lo que comés”, apunta Germán Daneri, socio del centro de entrenamiento Sialamaluca. Con los tres pilares de alimentación, quema constante y ejercicios puntuales, entonces, esta disciplina logra marcar el físico mucho más rápido que otras. Y así lo buscan las mujeres, famosas incluidas (entre sus practicantes más conocidas están Cinthia Fernández y Nicole Neumann).

La otra campana. Sin embargo, no todos aplauden esta moda.
Daniel Tangona
, entrenador certificado en el National Council of Strenght and Fitness y a cargo de figuras como la de Dolores Trull, Cristiano Ratazzi y Pamela David, entre otros, sostiene que le parece que una mujer con los abdominales marcados es algo “masculino, viril y antiestético”. Asimismo, rechaza todo brazo musculado. “Simplemente deberían tener una forma con un lindo relieve.

Que se note el tono muscular de un cuerpo trabajado, pero no masculinizado”.

Consultado sobre Andrea Bursten y su figura casi cincelada, por ejemplo, apunta que no le gustan las mujeres excesivamente flacas. Pero en cambio, resalta cuerpos como el de Karina Jelinek, Iliana Calabró, Antonella Roccuzzo y Graciela Alfano, “escultural a sus 60”. “Hay un culto evidente al cuerpo, que creo que se da por ansiedad, angustia, depresión y por querer comprar tiempo. Pero lo que pasa cuando entrenás mucho es que envejecés más rápido, porque generás radicales libres, que son nocivos.

Siempre digo que cuando estás en un gimnasio más de una hora y media, necesitás ir urgente a terapia”.
En algo coincide con la tendencia, empero: “somos lo que comemos, así que lo más importante es tener un plan nutricional acorde con tu gasto energético diario”. Además, para un físico torneado (pero no musculoso en exceso), recomienda hacer aparatos y trabajo con sobrecarga, de modo de convertir grasa en músculo.

“Lo ideal es hacer trabajo aeróbico con musculación en circuito, tres veces por semana durante 40 minutos. Y luego salir a caminar, a andar en bici, a remar”.

Desde el lado de la belleza y la estética, en tanto, esta tendencia también influye. Y no a todos les gusta. Para Benito Fernández, diseñador, lo mejor es la mujer más relajada y natural, especialmente a la hora de lucir diseños de alta costura o prêt-à-porter. “Me gusta la mujer más creíble. Si bien está buenísimo tener un cuerpo trabajado, estas modas suelen llegar a los extremos y los excesos, y no estoy de acuerdo”, apunta. Si bien en el 2014 la tendencia del “crop top” (aquellas prendas que exponen parte de la panza y la cintura, visible incluso en la elegancia de las alfombras rojas) mostró muchos abdominales al aire, Benito refuta que eso implique el deber de internarse en el gimnasio. “Quizás esa moda haya influido, pero son solo eso, modas, que también van a pasar”. Habrá que ver, entonces, si la tendencia de las panzas marcadas prevalece y se convierte en estereotipo o es solo un amor de verano.


CLAVES PARA UNA PANZA CHATA

Alimentarse bien, con menos grasas y más proteínas.
Hacer actividad aeróbica combinada con ejercicios musculares de alta intensidad en intervalos cortos.
Hacer ejercicios que aceleren el metabolismo y quemen más grasas.


Vicky Guazzone di Passalacqua

 

 

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)