Prensa     

  Revista TENDENCIA - Agosto 2011

 

 


 




 

No le Temas al frío

CUANDO LAS TEMPERATURAS BAJAN A TODOS NS DAN GANAS DE INVERNAR. A MUCHOS NOS DAN GANAS DE TIRAR LA TTOALLA E HIBERNAR. NO TIRES POR LA VENTANA EL ESFUERZO DE TODO EL AÑO PORQUE EL FRÍO ARRECIA. TÉCNICAS PARA QUE EL INVIERNO NO CONSPIRE CONTRA TU RUTINA DE ACTIVIDAD FÍSICA.

El invierno llegó con todo, y se vienen los días más fríos. Por eso te damos algunas claves para mantener tu estado físico a pesar del clima. El frío no da tregua y salir a realizar ejercicio puede convertirse a veces en una odisea. Las bajas temperaturas no parecen invitar a practicar deportes, pero siempre hay una alternativa para cada uno. Lo más importante es convencerse, sin excusas, y salir a hacer la actividad que uno elija.
Las opciones son muchas, desde ir al gimnasio a hacer Spinning o Tae Bo, hasta ir a remar o correr por Puerto Madero. Y sin olvidarse de los grupos de entrenamiento que ya son un boom en todo el país. Estar en forma es la idea, y para lograrlo se necesitan unas cuantas cosas. La comida es muy importante, y la manera en que nos alimentamos lo es aún más.

LA PREVIA
Es normal durante los meses de frío, una tendencia a comer más. Debemos comenzar entonces por ordenarnos y hacer las cuatro comidas diarias, y sin saltearse ninguna de ellas creyendo en que así vamos a adelgazar. “Cuanto menos comés, más engordás”, asegura el Profesor profesional de Educación Física Daniel Tangona. El mito de adelgazar a costa de no comer queda completamente fuera de lugar a ésta altura, definitivamente somos lo que comemos.
Los especialistas coinciden en que el bienestar depende de la alimentación, de su calidad y de sus formas, y obviamente, también de la cantidad. A la hora de alimentarse, para el reconocido médico psiquiatra especializado en desórdenes alimenticios Máximo Ravenna, “es fundamental ponerse metas y formar un equipo de trabajo, de estilo empresario”. Hay que tener motivaciones, no padecer sino intentar disfrutar tanto de la dieta como de las actividades que se realizan. Una buena manera de lograrlo es “poniéndose metas pequeñas, para poder comparar los ejercicios que mejor le caben a cada uno”, aseguran Tangona Y Ravenna.

Antes que nada, lo primero, y fundamental es realizarse un chequeo médico. Para Tangona “ningún entrenador responsable podría dar training a un alumno, porque hay muchos males de la época como el stress, estados de angustia y depresión, entre otros, que pueden cargar al cuerpo de sustancias peligrosas”. Para ello el Dr. Carlos Benítez Franco, médico deportólogo, indica que “lo ideal antes de comenzar una rutina es hacer una evaluación médica, y hay dos tipos de certificaciones. La primera es el conocido certificado de salud, en el que el médico suma un exámen de laboratorio completo, un electrocardiograma y preguntas de rutina, antecedentes”. Y la segunda es un poco más completa, y es el certificado de aptitud física, en el que se determina si la persona está realmente apta para la realización de una actividad de elevada exigencia cardiovascular, respiratoria y metabólica. Para determinarlo, el deportólogo realiza “una prueba ergométrica graduada, que se realiza en bicicleta o cinta, hasta una intensidad máxima y registrando en cada carga el electrocardiograma, la tensión arterial y los diferentes signos del paciente”. Recién con esos resultados, se pueden programar una buena rutina.

ESQUIVANDO LAS LESIONES
Al mal tiempo, buena cara. Y al frío, ejercicio. Sin excusas, porque los especialistas coinciden en que la actividad física con bajas temperaturas no representa ningún riesgo adicional, ni para nuestros músculos ni para el sistema respiratorio.
Respecto a las lesiones es tiempo de terminar con los mitos. Ignacio Fernández Madero, preparador físico de Los Pumas es terminante: “Hay un miedo infundado. Las personas creen que se van a desgarrar, contracturar o tener tirones con más facilidad; esto es falso. Las estadísticas muestran que el clima no repercute en las lesiones”. Para que esto no suceda, hay que tomar precauciones, claro, de la misma manera que las tomamos en verano o en cualquier otra situación. “En Canadá la gente practica deportes al aire libre con -20 grados y no pasa nada”, ejemplifica Ignacio Fernández Madero, preparador físico de Los Pumas. “Hay que hacerlo sin miedos. Las personas que practican un deporte pensando que les va a pasar algo, les pasa”. Sin embargo, las lesiones por caídas son más comunes de lo que se cree –sobre todo en etapa de aprendizaje- y suelen afectar brazos, hombros y rodillas. Fractura de muñeca producto las caídas, esguince de dedo pulgar o rotura de ligamento son consecuencia de la falta de precaución y de la ansiedad por hacer más de lo que se sabe en el menor tiempo posible.

Entre los cuidados que se deben tener está la entrada en calor. “En invierno tenemos que activar el organismo, realizar algún ejercicio de movimiento, dinámico. Y la elongación debe hacerse hacia el final del ejercicio, no antes como lo hacemos con temperaturas altas”, explica Fernández Madero. El personal trainer Pablo Lacoste detalla cómo llevar a cabo una buena entrada en calor: “Hay que empezar de manera suave, general y progresiva, con movimientos globales que impliquen numerosos grupos musculares. Luego, se puede pasar a otros más específicos. Un buen método es ducharse con agua caliente antes de practicar un deporte, porque calienta el cuerpo. También es recomendable realizar la actividad física durante la mañana, porque hay una mejor predisposición; la entrada en calor es fundamental parra no exigir al cuerpo desde el principio”. Por su parte, el Dr. Néstor Lentini, Ex Director Médico del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD), explica un buen precalentamiento “asegura que la temperatura muscular alcance los valores adecuados para que los grupos musculares que intervendrán en la actividad puedan contraerse y relajarse con la velocidad enzimática necesaria y prevenir lesiones en el músculo y en los tendones”.

Lacoste también recomienda prestar atención a la transpiración. “Puede convertirse en un enemigo. El cuerpo se enfría muy rápido y lo mejor es pegarse una ducha apenas terminamos la actividad. La temperatura del agua siempre debe ser caliente, jamás fría, ni en verano. Eso sirve para mantener la temperatura del cuerpo y después abrigarse”.
Una vez iniciado el entrenamiento, el preparador físico Adrián Vaccarini recomienda abrigar bien las manos y los pies, y estar atento a los tiempos de pausa, para evitar los riesgos que supone la pérdida de temperatura corporal. “No hay que quedarse parado 10 minutos charlando, porque el cuerpo se enfría y eso no es nada bueno”.

La flexibilidad es otro de los aspectos que depende en gran medida de la temperatura corporal es por eso que como en el invierno se pierde mucho más rápido el calor, “hay que tratar de asegurarse de hacer elongación con la mejor temperatura posible”, agrega.
Con respecto al tipo de vestimenta que se utiliza, a veces es mejor colocarse varias remeras finas que un solo abrigo pesado, ya que la primera opción permite “atrapar” el aire caliente que emana del cuerpo y evitar la pérdida de calor. “Si un deportista se coloca demasiada ropa puede producirse en forma paradójica un trastorno producido por el calor e incluso un golpe de calor”, advierte el especialista. Pero además nunca debe olvidarse la alimentación: la ingesta energética complementaria influirá para obtener los mejores rendimientos.
 
 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)