NOTA     

  Revista La Dorrego - Octubre 2006


En forma

“Cuanto mejor prepares tu cuerpo, mejor será tu rendimiento arriba del caballo”


A partir de este número de LA DORREGO, el entrenador personal profesional Daniel Tangona será el encargado de esta columna dedicada a la salud del polista profesional y amateur. Cómo evitar lesiones, qué hacer antes y después de los partidos, cuáles son los puntos débiles del deportista son algunos de los tips que propone Tangona para alcanzar un mejor rendimiento.



Cuando hablamos de la preparación física del polista, es importante distinguir entre el polista profesional y aquel polista amateur que juega los fines de semana. Este último es, en muchos casos, el más delicado.
Muchas veces se piensa equivocadamente que el caballo hace toda la fuerza. Sin embargo, uno está arrastrando una potencia de 600 kilos y, si no se está físicamente en condiciones, en vez de trabajar los músculos, lo harán los ligamentos, los tendones y las articulaciones. Después, vendrán la distensión de ligamentos y todos los problemas que trae aparejado el no tener la musculatura en orden. Con la fuerza de tracción de muñeca, los hombros, el famoso backhander, cuando el cuerpo se inclina hacia adelante para ir a buscar una pelota y el polista queda prácticamente parado en una pierna, colgado con la cuarta y quinta lumbar... Si no se tienen abdominales, es dramático. Lo que sucede es que en tan alto nivel de polistas, están todos técnicamente dotados. Y las lesiones pueden estar, pero no a la vista y las notan más tarde.





El trabajo con sobrecarga
Si uno sale a la cancha con un caballo sin la entrada en calor y sin entrenar durante la semana, lo más factible es que ese caballo no rinda lo que tenga que rendir. Así como se entrena al caballo, el polista también se tiene que entrenar. Una cosa es la parte técnica que uno pueda tener arriba de un caballo. Pero la preparación física tiene que ser debajo del caballo. Y hoy el que no realice trabajos con sobrecarga, con máquinas o con pesas, no puede competir porque está muy limitado. Es muy importante realizar un trabajo de sobrecarga acompañado de elongación para que esos músculos no pierdan oxigenación y flexibilidad.
Hay jugadores que se llevan a los torneos a sus entrenadores personales. Aunque el entrenador personal tiene un costo, es más alto el costo de jugar agarrotado, contracturado y, después, desgarrado.
El polo es uno de los deportes más peligrosos del mundo, después de la Fórmula 1. Por eso el tema de la preparación física es básico.


Una mala preparación
En un nivel muy profesional, el que no entrena no puede jugar. Por otro lado, están los deportistas de fin de semana. Evidentemente, al hacer un disparo a 180 km por hora, más o menos, si tu articulación no está sostenida por la masa muscular, el hombro te vuela. Por eso es importante la preparación física para evitar el alto grado de índice de lesiones que hay.
La resultante de la preparación física implica directamente una mejor performance en todo aspecto. Hoy, incluso, se está recetando entre 30 y 40 minutos de aeróbico, para bajar los niveles de ansiedad y de adrenalina. La adrenalina es buena para vivir, pero el exceso mata. Por eso la actividad física es esencial, desde todo punto de vista. El deportista de fin de semana no puede estar de lunes a viernes en la oficina con cero actividad y el sábado subir a un caballo y pretender ser “El Llanero Solitario”. Como mínimo, para mantenimiento, uno tiene que entrenar dos veces en la semana y después dos durante el fin de semana. Esto lo dice el Colegio Americano de Medicina, la fuente máxima que brinda todos los patrones de seguridad y salud, y también la Clínica Mayo. Todos los días de tu vida, tenés que hacer 30 minutos de aeróbico.

Los chequeos clínicos
La gente cree que nunca le va a pasar nada. Tanto la presión arterial como el colesterol bueno son llamados “la muerte silenciosa”, porque no presentan patologías y cuando pasaron, pasaron. Por otro lado, si bien los últimos estudios indican que no es malo hacer “fierros”, hay que saber con qué cargas trabajar. Por todo esto, es clave el chequeo clínico para cualquier actividad física. La gente no le presta atención porque tiene miedo al “qué dirán”. Una vez al año y depende la edad que se tenga, uno tiene que hacerse un chequeo. Hay cosas que pueden controlarse, factores de riesgo que pueden solucionarse a tiempo: el colesterol o la presión arterial son algunos de ellos.
Lo que hay que tener cuidado también es a quién se contrata a la hora de prepararse físicamente. Hay gente que en vez de contratar la idoneidad de un profesor o su currículo vitae, le pregunta primero cuánto cobra. Sé que el tema económico es importante, pero ¿cuánto vale tu salud? A la larga, te va a salir más caro.

La importancia de la elongación
Si bien la elongación es buena, tampoco es la panacea. Cuando uno elonga demasiado, crea hiperlaxitud en el cuerpo y se desestabilizan las articulaciones de tanto estirar. Todo en su justa medida es bueno.
Cuando uno llega al campo de polo, no se puede subir al caballo inmediatamente, porque viene de una posición estática de media hora, 40 minutos o una hora, el tiempo que se tarda en llegar a una cancha de polo. Entonces, la gente inteligente llega 40 minutos antes y hace una caminata suave a paso fuerte. Jamás elonga en frío y menos en época de invierno. Después vuelve, y ahí sí: a elongar muy suavemente cuádriceps, isquiotiviales, pantorrillas, zona lumbar, cuello, brazos y hombros. Después de eso, se sube al caballo y empieza a galopar para calentar y para que el gesto deportivo del caballo vaya calentando los músculos que se van a usar en el juego.
Nunca conviene subirse al caballo directamente y empezar a taquear. Las estadísticas muestran que las distensiones en los hombros son terribles, y las cervicales también. Ni qué hablar de las lumbares y aductores. Cuanto mejor prepares tu cuerpo, mejor será tu rendimiento arriba del caballo. No es lo mismo un cuerpo frío y rígido que un cuerpo elástico, flexible y con la sangre oxigenada y caliente. Es otro juego. No entrando en calor, le estás dando handicap al otro equipo.

Antes, después y durante
En época invernal, es fundamental cambiarse la ropa transpirada, porque una vez que se te enfría eso, es resfrío seguro. La hidratación tiene que ser permanente. Bajás del caballo, y como el cuerpo está caliente de la furia del partido, si tenés la posibilidad de tener tu entrenador personal, directamente te tirás en la camilla o el piso, y tu entrenador va a hacer el laburo que corresponde a todos los grupos musculares que intervinieron. Te garantizo que al otro día no vas a sentir un solo dolor.
Cuando termina el primer chukker, el entrenador tiene que estar a full elongando los músculos del jugador, para que no se enfríe y se suba al caballo otra vez frío. Por eso es bueno tener un entrenador o un masajista que te asista en la elongación. Él te va a ayudar a que tengas una elongación un poco mejor de lo normal. Si no se es profesional, se tomarán los recaudos necesarios y se estirará contra un árbol.
Si no se le da importancia al antes, al durante y al después, al otro día no te podés mover. Con la alimentación es lo mismo. Si uno va a tener un partido que sabe que va a ser fuerte, uno debe saber que la recarga de hidratos (pasta, pan, arroz) debe ser importante.

“El polo es uno de los deportes más peligrosos del mundo, después de la Fórmula 1”.
“Todos los días de tu vida tenés que hacer 30 minutos de aeróbico”.
“No entrando en calor, le estás dando handicap al otro equipo.”
“No es lo mismo un cuerpo frío y rígido, que un cuerpo elástico, flexible y con la sangre oxigenada y caliente”.

 











(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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