Prensa     

  Revista La Nación - Septiembre 2013 

 

 





 

CORRER PAR SER FELIZ
 
El running se volvió el deporte de mayor crecimiento entre los argentinos.

Quienes lo practican hablan de un cambio radical en sus vidas. Las claves de este boom.

 
En pocos años, el running se convirtió en la actividad física más elegida por aquellos que quisieron darle un cambio radical a su cuerpo y espíritu. Y lo sorprendente es que no sólo abarca a los jóvenes más efervescentes, sino que el auge reside, en mayor medida, en las personas entre 30 y 50 años. Y tal boom se explica en las más de cien competencias amateurs que hubo sólo el año último, donde más de cuatrocientos mil corredores participaron en Buenos Aires. También hay que sumarle ciudades neurálgicas como Mendoza, Rosario, Neuquén y Córdoba. A su vez revistas especializadas, libros, webs con personal trainers online y hasta programas de televisión surgieron de tal fanatismo. En pleno 2013, ya se puede hablar de un estilo de vida, de una cultura que tiene como eje la regeneración del ser humano y de una nueva y alternativa terapia que reside en el cincelamiento corporal y mental.

Daniel Tangona, uno de los personal trainers más reconocidos del país, explica por qué el running se convirtió en una tendencia en poco tiempo: “Es uno de los deportes más completos y divertidos. Mejora el sistema cardiovascular y pulmonar, mantiene útiles los tejidos musculares, asegura una buena lubricación en las articulaciones, regula el apetito, facilita la digestión, aumenta la calidad del descanso gracias a la necesidad física postesfuerzo, combate la celulitis y ayuda a prevenir la osteoporosis. Es una disciplina multifacética que mejora todo, incluso el ánimo”.

Pero toda práctica deportiva tiene sus no tan secretos, y aquí vuelve a emerger la figura de
Daniel Tangona: “La primera hora de la mañana y la última de la tarde son las mejores para correr. Y siempre con ropa adecuada para aliviar el calor y evitar que terminemos corriendo empapados en sudor. Por descontado, la protección solar debe formar parte de nuestro kit si el sol brilla en el cielo. Pero la clave reside en la hidratación. Ya sea verano o invierno, debido a la gran cantidad de líquido que se pierde, tenemos que termorregularnos. Antes, durante y después es fundamental. Es recomendable llevar con nosotros una botella llena de líquido que bien puede ser una bebida isotónica o agua. Nos ayudará a reponer los minerales que eliminamos a través del sudor y así conseguir un perfecto equilibrio orgánico sin correr riesgos”.



Nota completa en La Nación revista – 15 de septiembre 2013


 

 

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)