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  Revista COSMOPOLITAN - Diciembre 2013 

 

 





 

24 horas para curar un corazón roto

No entendés bien por qué te dejó, y solo querés llorar y llorar. En vez de dejarte ganar por la angustia, poné en práctica este plan exprés.


> Cuando te despertás
Por un momento, crées que es un día como cualquier otro, pero inmediatamente la realidad te noquea.
Una ruptura duele físicamente cuando el hombre que amás te rechaza, en tu cerebro se activan las mismas áreas que cuando te lastimás el cuerpo. “Las primeras 24 horas sentís que pasó un tsunami. Otras áreas de tu vida, hasta la económica, sea alteran, y eso hace que te replantees todo. Seguramente tu primera reacción sea enojarte. Evitá pensar que lo que viviste con tu ex no valió la pena. Tampoco le eches a él la culpa de todo: es importante que aceptes tu responsabilidad” aconseja la psicóloga Beatriz Goldberg, autora del libro Me separé, ¿y ahora?
En un momento de tanta angustia, no es raro que las medialunas y los bizcochitos de grasa se conviertan en tu único consuelo. Eso es por culpa de la ghrelina, una hormona que induce el apetito. “Los niveles de esa sustancia suben cuando estás estresada y eso puede generar que comas excesivamente”, explica la nutricionista Geraldine Georgeou, autora del libro The Gut Foundation Cook Book (El libro de cocina de la Fundación del Colon). Tu mejor opción: “En el desayuno, optá por un muffin de algarroba o un alfajor de arroz”, recomienda esta especialista.
El primer día estás bajo los efectos del shock. No te conviene tomar decisiones ni hacer cosas de las que, cuando te recuperes, puedes arrepentirte. Por ejemplo, darte un atracón. “Lo ideal es respetar los horarios de ingesta, no saltear comidas y evitar el picoteo”, asegura la médica nutricionista Silvana Dato, directora de Silvana Dato Medicina para el Cuidado Estético.

> 11 am
Si decidiste quedarte en tu casa, tratá de ir un rato a la plaza. De acuerdo a una investigación publicada en el Journal of Affective Disorders (Diario de los desórdenes afectivos), del Reino Unido, estar en contacto con la naturaleza te ayuda a mejorar el ánimo.
Llevá algunas almendras crudas (no tostadas) para comer en el camino, ya que son ricas en vitamina B12 y zinc, que son estabilizadores emocionales.

> 1pm
Aunque no tengas fuerzas, obligate a salir a correr o a caminar a paso vivo: eso hará que generes dopamina y serotonina, la gran estabilizadora del ánimo. Tratá de que alguna amiga te acompañe: la cercanía de un ser querido restaura los niveles de oxitocina, la hormona del amor.
“Estás desmotivada, te cuesta aceptar la nueva realidad, no dormís bien, no comés, llorás y te sentís perdida: los duelos afectivos provocan muchas sensaciones mezcladas. Frente a ese panorama, lo más efectivo es…¡pegarle a una bolsa! De esa manera liberás endorfinas, bajás el cortisol (la hormona del estrés malo) y ponés en funcionamiento 700 músculos para descargar la rabia y la angustia”, asegura el entrenador personal Daniel Tangona (tangona.com).
En el almuerzo bebé limonada con jenjibre: te ayudará a evitar el malestar digestivo que puede generar el estrés.

> 4 pm
A media tarde sentís cansancio y, en consecuencia, probablemente tengas ganas de llorar. Tratá de escuchar música clásica: de acuerdo a un estudio de la Universidad de Oaxaca (México), las piezas de Bach y de Mozart alivian la angustia de las personas que sufren depresión. Pero si preferís otro estilo, elegí los artistas que más disfrutes. Los investigadores de la Universidad McGrill (Canadá) descubrieron que al escuchar la música que te gusta, tus niveles de dopamina (la hormona del bienestar) aumentan.



> 9 pm
En la cena, tratá de consumir triptófano (un aminoácido que es precursor de la serotonina), que está presente en estos alimentos: atún, queso, lentejas, espinaca, rúcula, calabaza, espárragos, naranja y manzana, entre otros.
Si no resistís la tentación de comer chocolate, optá por el amargo, ya que aumenta el nivel de la serotonina. Sería ideal que esta ruptura no atentara contra tu silueta, pero tampoco es momento de ser demasiado estricta con vos.
Antes o después de cenar, duchate. Investigaciones recientes revelaron que la gente que sufre de soledad crónica se siente mejor cuando está en contacto con el agua tibia. “Tomar un baño de inmersión y nadar es una pileta de agua caliente funcionan como relajantes musculares naturales e inducen a un sueño reparador”, asegura Tangona.

 
Hora de dormir
Un rato antes de acostarse, tomá una taza de té de manzanilla. “Contiene un químico anti-insomnio llamado “chrysin”, que ayuda a aliviar la ansiedad y relaja los músculos”, afirma Georgeou. ¿No podés dormir de tanto pensar en él? Tratá de relajarte: “enrollá” los dedos de los pies durante siete segundos, y después aflojalos. Si no lográs descansar, tratá de hablar por teléfono con alguna amiga. “A la noche, no te enrosques con los malos pensamientos ni pienses estrategias para volver a estar con él. No pierdas el tiempo preguntándote “¿Por qué a mí?: la autocompasión es uno de los peores sentimientos. Mirá hacia adelante y transformá la angustia en una oportunidad de cambio. Tratá de rescatar lo positivo de la relación que viviste: lo que aprendiste te hará más fuerte”, concluye Goldberg

 

 

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)