NOTA     

  Revista La Dorrego - Enero 2007

Los beneficios del stretching


Cuando sentimos los músculos rígidos y contraídos, estos consumen energía y se cansan. Nuestro funcionamiento no es el ideal, nos duele todo y se acorta cada músculo de nuestro cuerpo. Estirando adecuadamente y descansando, el cuerpo recupera la vitalidad y la fuerza perdida.
La elongación mejora la circulación, reduce la presión arterial y los latidos cardíacos. Esto ayuda a prevenir algunos sustos en el sistema cardiovascular. La frecuencia del entrenamiento ideal oscila entre 3 y 5 veces por semana. Una o dos sesiones no ofrecen cambios significativos.

Sabemos que el ejercicio mantiene jóvenes los músculos y a todo el organismo. La agilidad y la flexibilidad, dotes innatas, tienden a desaparecer con el tiempo. La práctica de stretching hace que se recuperen estas condiciones y así retrasa el envejecimiento. Conseguir una buena flexibilidad es un factor importante para mejorar la salud y rendir óptimamente en cualquier deporte que elijamos. Con articulaciones más flexibles, las mismas se moverán con mayor amplitud de movimiento y disminuirán las posibilidades de lesiones.

Todo exceso es malo
Está de más decir que una mejor flexibilidad nos beneficiará en una mejor postura. Si los músculos del cuello, hombros, espalda o pecho están rígidos, darán lugar a una espalda arqueada. De todas maneras, no siempre se practica de manera adecuada. Ir más allá de los límites de nuestras posibilidades y exigir nuestro cuerpo en demasía, podría equivaler a predisponer estas delicadas e importantes estructuras a sufrir traumas que a la larga pueden dañarlas. Un exceso de flexibilidad o movimientos restringidos en las articulaciones pueden causar problemas. Una articulación demasiado móvil puede generar más o muchos más problemas que la falta de flexibilidad. El estiramiento necesario para el cuerpo se denomina flex “utilizable” y representa el concepto de la amplitud funcional del movimiento.

“La elongación mejora la circulación, reduce la presión arterial y los latidos cardíacos”



La falta de actividad, el estrés, la falta de sueño, los alimentos rápidos y los hábitos equivocados dejan señales en nuestro cuerpo. El stretching, esta nueva forma de entrenar, constituye un ejercicio maravilloso de relajación y distensión.


Por qué practicar el stretching
Cualquier persona que practique la actividad física del stretching no puede prescindir de ella. Se trata de una necesidad imperiosa que exige seguir una regla muy precisa: la de realizarlo antes y después de cada sesión de entrenamiento.
Los motivos son: evitar que los músculos y las articulaciones, forzados de improviso, puedan sufrir tensiones, estiramientos o esguinces musculares. Permitir que la musculatura se relaje ayudando así al organismo a eliminar con mayor facilidad la fatiga acumulada. No hay especialista en medicina deportiva, entrenador, fisioterapeuta, masajista, traumatólogo, ortopeda o profesor de educación física que no la recomiende. Sus ventajas resultan innegables tanto para el cuerpo como para la mente.

Alargarse pero no romperse
Para que el stretching produzca sus beneficios, es necesario efectuarlo de forma correcta. Veamos algunos consejos:

-Una vez adoptada la postura, está prohibido oscilar arriba y abajo para evitar lesiones.
-La respiración: se espira al adoptar la postura y se respira normalmente al mantenerla.
-Cada postura debe mantenerse entre un mínimo de 15/20 segundos y un máximo de 60.
-Tensión no significa dolor no superar las propias posibilidades.
-Concentrarse en la postura que se está adoptando.
-Gracias al stretching es posible recuperar buena parte de la movilidad perdida por los años o la herencia.
-Los estiramientos pueden realizarse en cualquier momento después de haber calentado adecuadamente los músculos.
-Para aumentar la amplitud del movimiento, es mejor realizar los estiramientos después del entrenamiento cardiovascular.
-Realice estiramientos y muévase con regularidad. Le hará sentirse mejor, mantendrá su cuerpo en una buena postura y será consciente de lo que su cuerpo está haciendo.

Cuándo no se deba practicar estiramiento
-Entre las primeras 24/ 72 horas siguientes a un traumatismo muscular o de los tendones.
-Después de tensiones musculares o de los ligamentos.
-En caso de infección, inflamación o lesión de músculos y articulaciones.
-En caso de incomodidad.
-Si hay dolor punzante en la articulación.
-Si hay osteoporosis confirmada o supuesta.
Consulte con su médico especialista. El reposo y el hielo son la solución más sencilla para la mayoría de los casos citados.

Los cambios se notan al mes de comenzada la actividad y dependerá del tiempo que le dedique el alumno, la facilidad y genética de su cuerpo. El stretching es una disciplina de tipo estático donde la posición de estiramiento, lograda lentamente se mantiene durante un tiempo determinado, en su concepción más oriental se aproxima al yoga. Engloba la respiración, la relajación, la percepción del cuerpo y la armonía.
 

Beneficios del estiramiento
Una mejor postura.
Aumento de la amplitud del movimiento.
Desarrollo de la flexibilidad funcional.
Prevención de lesiones.
Aumento del aporte sanguíneo, nutrientes y líquido sinovial.
Reducción del dolor muscular.
Satisfacción personal, relajación y reducción de estrés.

 











(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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