NOTA     

 Diario Clarin - 19 de Junio 2007

 

TENDENCIAS :
UNA MODA EN LOS PAISES DEL PRIMER MUNDO QUE SE IMPORTO CON EXITO EN LA ARGENTINA


Boom del "fitness residencial": crecen los gimnasios en casa

En un año, la venta de equipos para uso hogareño subió el 30%. Y casi todos los nuevos edificios incluyen gimnasios. El auge es por una mayor conciencia sobre la vida sana y por un tema de tiempos y seguridad.

Por pereza, por falta de tiempo, porque "queda lejos", porque los horarios no combinan con los escasos blancos de una agenda recargada, porque "mi hijo está enfermo", porque hace frío... Los argumentos y razones que dificultan la posibilidad de sostener una actividad física regular son múltiples y bastante razonables en sociedades con mucho estrés.


 

 

La industria del fitness lo sabe mejor que nadie, pero no se rinde: la solución que encontró para ganar a esos clientes "resistentes" es acercar el gimnasio a sus propias casas. El anzuelo es atractivo, novedoso, y hay pique: el "fitness residencial" creció más de un 30% en el último año, según fuentes del sector.

Hablamos de la venta de aparatos y accesorios de gimnasia para uso hogareño, otra tendencia que el país importa del Primer Mundo con buenos pronósticos. "La decisión de armar un gimnasio en casa está en sintonía con una mayor conciencia respecto a la importancia de la actividad física y la vida saludable", coinciden los empresarios. Y cuentan que también influyen la inseguridad (el temor a hacer actividad física al aire libre), la falta de tiempo, la estabilidad económica y la esperanza de poder sostener un entrenamiento durante todo el año.

"El 90% de nuestras ventas son a clientes particulares, y crecieron un 40% desde 2006. El frío es un factor fuerte al momento de definir la compra, pero también asoma como una oportunidad para salir del sedentarismo sin salir de casa y sin robarle más tiempo a la familia a la vuelta del trabajo", dice Ariel Pleus, gerente de la firma Athletic Way.

"El negocio creció mucho en Capital y en el Interior. La cultura del entrenamiento está en auge. La gente no tiene tiempo y busca comodidad y mayor bienestar personal", coincide Miguel Nocera, de Gym Home. Las cintas de trote son el producto preferido por los clientes. Las siguen los elípticos (escaladores), las bicicletas, las multiestaciones de musculación y los accesorios como colchonetas, pesas, tobilleras, bandas elásticas, guantes y bolsas de boxeo.

La preocupación en torno a la promoción de la actividad física es mundial. Tanto se ha machacado en esa dirección que el interés por el cuidado de la salud empieza a desbordar impulsos individuales para hilvanar una nueva tendencia sociocultural y una "ideología" que disocia el tradicional binomio entrenamiento/sacrificio para inscribir al ejercicio en propuestas vinculadas al placer, la autoestima y el derecho a la calidad de vida.

"Hoy se sabe que el 70% de las enfermedades están ligadas al estilo de vida. Por eso los gobiernos empiezan a implementar programas de prevención que incentivan a ponerse en movimiento y el sector privado multiplica propuestas para hacer que la actividad física sea parte del estilo de vida de la gente: lanzan programas de entrenamiento más cortos y fáciles; fabrican novedosos aparatos de gimnasia para ejercitarse en casa; las empresas montan gimnasios para sus empleados; los edificios suman espacios de fitness; y los entrenadores personales dejan de ser un lujo de acaudalados", dice Guillermo Velez, de Mercado Fitness.

Ese es el marco que sostiene e impulsa el crecimiento de la industria del fitness (profesional y residencial) en todo el mundo. En la Argentina, se suman otros ingredientes: la inseguridad, que torna peligroso el entrenamiento en espacios públicos; la falta de tiempo libre, que obliga a arrinconar la actividad física al comienzo o final del día; la mejoría económica y la multiplicación de opciones de financiación, que vuelven más accesibles productos en general costosos.

"El interés por cuidarse y estar saludable es creciente. Hoy todas las constructoras proyectan en los edificios un gimnasio. Los consorcios vienen también a comprar sus máquinas y aparatos", cuenta Pleus. Walter Assain, de Industrias Gold, coincide: "El boom de la construcción repercutió directamente en los niveles de venta de aparatos para el hogar".

La tendencia es global. Datos internacionales arrojan que el 70% los aparatos de gimnasia que se venden son para uso residencial. Los productos vienen cada vez más sofisticados y seductores: hay, por ejemplo, cintas con pantalla de plasma y ventilación que garantizan confort y diversión a la hora ejercitarse. "La adquisición de estos productos empieza a distanciarse del impulso consumista que terminaba convirtiendo a la bicicleta o la cinta en perchero de rincón", asegura Velez. "Hoy es una decisión familiar —acuerda Pleus—. Si el aparato es de buena calidad lo usa hasta la abuela".


CON AYUDA. A GABRIELA TANGONA, SU MARIDO — QUE ES ENTRENADOR — LE ARMO UN GIMNASIO EN EL DEPARTAMENTO.
 
“Me pongo las pilas por salud"
 Si algo no le sobra a Gabriela Tangona (39) es tiempo. Diseñadora gráfica, trabaja en forma independiente desde su casa y también es mamá. Tres años y medio atrás nació Francisco, el pequeño querubín que la llenó de alegría y de ocupaciones. Colabora además con las actividades de su marido —"que son muchas",dice— y organiza la gestión de las tareas hogareñas.
 

Por ese conjunto de tareas que parecen un millón y otras razones —se reconoce introspectiva y que no disfruta demasia do de la socialización propia de los gimnasios—, su marido (Daniel Tangona, entrenador personal profesional) le armó un gimnasio básico en el departamento que tienen en Belgrano.

De ese modo, ambos aseguraron un espacio donde ella pueda descargar el estrés cotidiano y conservar su estado de salud física y espiritual. "Tengo la suerte de que Daniel es 'profe', porque fue él quien me armó una rutina de ejercicios físicos para entrenar tres veces por semana. La verdad es que los hago cada vez que encuentro un hueco. No tengo un horario fijo pero suelo aprovechar las horas en que el gordito está en el jardín o cuando duerme la siesta. Aunque cuando se enferma dejo de lado los ejercicios", cuenta Gabriela.

En su casa aprovecha para ejercitar piernas, glúteos y abdominales, con pesas y sobre colchonetas. Y además cada vez que tiene un extra de tiempo aprovecha para dar una caminata por Palermo, sola o acompañada de su hijo. "Tenía el colesterol un poco alto y la verdad es que los valores mejoraron mucho con la actividad física. No siempre tengo ganas de entrenar, pero me pongo las pilas por salud", dice.



La industria también se adapta
Entre los enemigos que jaquean la salud humana, los científicos y médicos posicionan cada vez más alto al sedentarismo. Diversos estudios arrojan que los beneficios de la actividad física regular son enormes y que redundan en bondades que hasta exceden lo estrictamente físico. Pero, aún así, sólo dos de cada diez argentinos sostienen una actividad física regular. Por eso la industria del fitness se esmera en desarrollar productos para ganarse al resto:

Muebles con aparatos de gimnasia incorporados: por ejemplo, un escritorio para hacer diferentes ejercicios mientras usa la PC. Desarrollado por expertos de la Clínica Mayo, de Minnesota, ayuda a los empleados a ejercitarse mientras trabajan.

Personal trainners on-line: entrenadores personales que monitorean y guían el entrenamiento a través de la Web y programas de motivación on-line. En EE.UU. tienen muchos seguidores y han logrado que personas sedentarias cumplan dos horas semanales de ejercicio.

Camas de pilates en valijas: se llevan y traen para armar y desarmar donde uno quiera.

Sillas de escritorio con accesorios: también sirven para entrenar mientras uno lee o trabaja.

Nuevas cintas y bicicletas: ahora traen pantallas, mp3 y ventilación propia.

Control y constancia
La propuesta suena atractiva: todo en casa, como para que no haya excusas. Sin embargo, hay algunos puntos importantes para tener en cuenta antes de embarcarse en el gimnasio propio. Primero, que como en toda actividad física es necesario contar con un control médico y un asesoramiento sobre qué rutina le conviene a cada uno. Y considerar la constancia, también fundamental para lograr que el ejercicio dé sus frutos.


Riesgos de una mala práctica deportiva

Los médicos ven cada día más casos de artrosis o preartrosis; pero un aspecto que les inquieta es que la patología se está convirtiendo en común en adultos jóvenes, en torno a los 40 años, en los que el deterioro de las articulaciones no obedece a la edad sino a una mala práctica deportiva. Los especialistas recuerdan la importancia de prevenir este daño, pues la artrosis es una patología crónica y, por ahora, tiene pocas opciones de tratamiento eficaz más allá de la cirugía.

"Lo que más vemos en las consultas es artrosis y, cada día más, deterioro articular a edad más temprana de lo normal, causados por una incorrecta práctica deportiva", afirma Pere Barceló, jefe de reumatología del hospital Vall d'Hebron de Barcelona. "El problema no es hacer deporte, sino abusar o hacerlo mal. Hacer ejercicio es bueno, se recomienda a todos, incluso para reducir el impacto de estas patologías musculoesqueléticas crónicas, pero debe ser un ejercicio adecuado", precisa Juan García Nieto, especialista en medicina deportiva de centro médico Teknon. Sin embargo, lo usual es que rodillas, caderas o columna duelan del sobreesfuerzo, porque se practica ejercicio en una intensidad más allá de lo aconsejable o se empieza a hacer deporte de repente, cuando entra el pánico de la edad madura o se gana peso.

La artrosis ya es una epidemia. Pese a que se confunden, la artrosis y la artritis, lo que vulgarmente se llama doloro reuma, son dolencias distintas. Pero ambas pueden ser incapacitantes, por el dolor y porque limitan el movimiento y son crónicas. En la artrosis, tendría mayor influencia el estilo de vida (dieta, tabaquismo, ejercicio), señala Barceló.

Cuando estas dolencias se agravan, se suelen tratar mediante cirugía, con la colocación de prótesis. Sin embargo, Barceló explica que en artritis reumatoide se ha logrado que en torno al 40% de los afectados no deban pasar por el quirófano para colocarse una prótesis, gracias a nuevos fármacos, como los antiTNF u otros que actúan en el mecanismo biológico evitando o retrasando la inflamación de la articulación.

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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