Prensa     

  Diario Clarín  -  Enero 2011

 


 

El “power plate” hace furor entre los argentinos en Punta

ES LA NOVEDAD DEL VERANO Y SE PRACTICA SOBRE UNA PLATAFORMA VIBRATORIA

● Es un sistema de moda, con el que entrenan Madonna, Rafael Nadal y Susana Giménez

¿Qué dama podría negarse a probar la máquina que le da a Madonna esa figura privilegiada? ¿O qué caballero se resistiría a entrenar con la misma tecnología que Rafael Nadal y los jugadores del Manchester United? Uno de los descubrimientos que hicieron los argentinos este verano en Punta del Este es el “power plate”, un moderno programa de entrenamiento sobre una plataforma vibratoria que es la debilidad de las celebridades. Tanto que George Clooney y Julia Roberts hicieron poner una en el set de filmación de la película La gran estafa.

“Durante el año, los argentinos eran el 20 % de los anotados. Pero ahora son el 50%, precisa Mariana Galipolo, directora de Quality. Mary Carmen Ramírez Serpa es una entrerriana que recién se está sumando a la movida. “Había visto la máquina en las revistas, pero en mi ciudad no hay ninguna, así que aprovecho las vacaciones para probar”, cuenta entusiasmada. Según prometen, tres sesiones de media hora por semana sirven para moldear la figura, relajar los músculos, aliviar tensiones y hasta cumplen una función estética, porque aceleran el drenaje linfático, lo que produce un efecto positivo sobre la celulitis.
“Son los mismos ejercicios que se hacen sobre el piso, pero la máquina se mueve entre 30 y 50 veces por segundo, lo que implica que los músculos se contraen esa cantidad de veces”, explica Diana Bustamante, a cargo de este sistema en el Spa del hotel Conrad. Su colega Daniel Tangona lo usa en los entrenamientos personalizados para golfistas.

“Es buena para la flexibilidad. Y el masaje profundo activa la circulación sanguínea, que elimina toxinas, lo que ayuda desde el punto de vista estético y también para la recuperación muscular”, apunta Bustamante, entrenadora de Susana Giménez y Andrea Frigerio, entre otras divas.
El sistema se empezó a usar hace diez años en Europa, después pasó a los Estados Unidos y recién ahora llega a Latinoamérica. “Empezamos en 2010 y este año duplicamos la cantidad de máquinas”, confirma Alvaro Padín, director del Spa Bethel. Entre los “famosos” que lo consultan menciona a Julio Bocca, y a los periodistas Martín Liberman y Germán Paolosky. “Susana Giménez, Dolores Barreiro o los Maradona tienen máquinas en su casa”, devela Bustamante.




(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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