NOTA     

 Revista Noticias - 23 de Febrero 2007

 

COSTUMBRES
Divas de 40

Marketing Anti-edad

Las famosas maduras ya no ocultan sus años: los usan para competir con las lolitas. Destapes, gym y cirugías para mantenerse hot.

Ser cuarentona? Divino tesoro. O eso es lo que las celebridades que llegan a la madurez quieren vender. La cuestión es no quedar aplastada por el aluvión lolitero que amenaza con destronarlas. Así, Araceli González (39), Andrea Frigerio (45) y Flavia Palmiero (40), entre varias más, instalaron un autobombo casi masivo en el que reivindican las dos décadas. Una fuerte estrategia "anti-edad".


Hacen lo que nunca: desnudos en teatro, cine, tevé. Se muestran en las fotos sexys como si su carrera recién empezara y tuvieran que poner "toda la carne en el asador". No ocultan que disfrutan de la noche, como la que más, y que bailan el "meneaito" sin que se les resientan las articulaciones de la rodilla. Nada parece detenerlas. Y saben que lo que no se soluciona con dietas, gimnasia, láser o cirugías, lo borra el prodigioso photoshop.

"¿Cómo llevo los 40? Estoy en mi mejor momento", corean al unísono estas "stars". Una solidaridad de género impulsa a creer que tal cosa es cierta. Que no hay nada de raro en eso de sentirse mejor que a los 20, una vez que se cruzó la cuarta década. Hay que escarbar un poco más, para entender que, tal vez, todo se trate de una muy buena maniobra de marketing, ¿o no?

SEX BOMB
Estas divas anti-age no quieren que se las etiquete como "femmes fatales retro". Pretenden a toda costa ser celebrities con absoluta vigencia, jamás eclipsadas ni un ápice por chirusitas de veintitantos.

"Nunca imaginé que iba a estar tan bueno llegar a los 40", advierte Flavia Palmiero. Mientras se prepara para aplastar a sus contrincantes en "Bailando por un sueño 4", se insinúa osada: "Jamás hice un desnudo. Pero hoy, a los 40, lo pensaría. Ahora me animo a mucho más".

Redoblar la apuesta parece ser la clave para evitar el serrucheo de piso. Y mientras Flavia amaga con, de un momento a otro, sacarse toda la ropa, Andrea Frigerio se despacha con un topless espectacular en la obra "Mamá original" en Mardel, sin mucho titubearlo. "Estoy a punto de cumplir 45 -dijo unos meses atrás-, pero vivo y siento como si tuviera 20. La edad no es un límite a la hora de seducir: yo estoy cada vez más desinhibida con mi cuerpo. Hoy estoy más liberada y más segura de mis curvas".

Para ser una verdadera muchacha "forever young" hay que declarar que, una vez que se atraviesa la cuarta década, comienza "la dolce vita". "Por primera vez, siento que mi vida está en orden. Estoy viviendo un buen momento", asegura Karina Rabolini (39). Hay más ejemplos y bien surtidos. Como el de Iliana Calabró (40), la nueva "diosa pop(ular)", quien también se embandera en este nuevo slogan de las cuarentonas ("Estoy en mi mejor momento", afirma Iliana) al mismo tiempo que impone el riguroso "destape" que caracteriza a esta generación de famosas de 40. "Mi marido pregunta: ‘¿es necesario ese escote?’. ‘Es necesario’, le contesto. ¡Soy un polirrubro cada día más vasto!", se promociona la vedette.

Sería algo indigno, parece, decir que tienen 40 y se sienten, precisamente, de esa edad. "Los 40 son los 40. Y para muchas ahí comienzan la decadencia. Resaltan la edad para demostrar que están en carrera. Se muestran y generan la imagen de indestructibilidad, de que están perfectas. Pero, claro, no están tan perfectas como lo traslucen", señala Iris Pugliese, psicóloga y co-directora del Centro Psicoanalítico Argentino.

TALLE INTACTO
Las muchachas sexys de cuatro décadas hoy parecen haber puesto en marcha una estrategia de promoción que tiene como leit motiv la canción del Ricardo Arjona. Con tal de que nadie vaya a pensar que se han convertido en señoronas, prescinden del exceso de ropa, posan como auténticas eternas-por-siempre-jóvenes y no se cansan de decir que la edad no es otra cosa que un elixir de la juventud. Otro de sus secretos consiste en vociferar que comparten la ropa con sus hijas. ¿Qué otra prueba más contundente puede haber para confirmar que por sus cuerpos no pasaron los años?

La "neumática" (como la llamó alguna vez Rodrigo Fresán) Daniela Cardone (39) es de las que comparten no sólo ropa, sino pasarela con su hija (Brenda Gandini, de 22). Araceli González también usa el mismo talle que su hija Florencia Torrente (18) quien empezó a desfilar. Flopi confirmó que se prestan hasta las bombachas. Pero tanta curva privilegiada no es pura genética, confiesa Ara: "A mi edad, las mujeres luchamos por la cola, el abdomen, las piernas. Yo la peleo a diario onda Madonna".

Que estas "maduritas" están realmente muy bien, está a la vista. Pero todas esas figuras radiantes tienen un backstage. "¿Cuál es el común denominador de las de 40 que siguen siendo tan atractivas como antes de pasar esta temida edad? Todas están dentro de su peso ideal (no mas de 2 kilos). Todas concurren al gimnasio 4 o 5 veces por semana por lo menos una hora y media cada sesión en forma enérgica. Todas tienen un cirujano plástico en quienes confían para ir corrigiendo lo necesario -puntualiza Alberto Rancati, cirujano plástico-. No hay fuentes de la juventud: después de los 40 se tiene el aspecto que se merece de acuerdo al esfuerzo realizado en mantenerse bien".

Vengadoras del tiempo. El autobombo, gran pilar de estas celebrities que en lugar de esconder el DNI lo hacen flamear como gran trofeo. Frigerio se despacha con un "Veo mi cuerpo lindo, armonioso, me gusto". Claribel Medina (44) se vanagloria de su performance: "A la hora del erotismo y del sexo me pongo un 10". Sandra Ballesteros (46) -tapa de Playboy en 1992- confirma: "Soy muy sexy. Mi cuerpo está mejor ahora que hace 15 años". Y que nadie se atreva a ponerlo en duda.

"Es una manera de autodefensa decir que están mejor a los 40 que a los 20. Y hay algo de realidad, porque la de 20 no se cuida y la de 40 sí, con gym, dietas y cirugía. Hacen de todo porque se les viene la vida encima. Se les complica el panorama si no están increíbles, porque a los hombres les gustan las jóvenes", señala Daniel Tangona, entrenador profesional de empresarios y modelos.

Pero si hay alguien que se sincera en esto de que los años no vienen solos es Cathy Fulop (41). "Yo no tendría problemas en desnudarme, porque hoy existe el photoshop", avisó. Ellas lo saben: las imperfecciones se "pulen" con la magia de la computación. Así y todo, la venezolana curvilínea pone stop al entrenamiento únicamente los fines de semana: "Si no me cuido, mi cola se va a poner como la de Celia Cruz".

A modo de conclusión, la licenciada Pugliese observa: "Los 40 dejaron de indicar el comienzo de la vejez y ahora pasaron a mostrar si la persona ha sabido aprovechar las etapas de la adolescencia y juventud tanto en formarse como en cuidar su cuerpo y en procurar aquello que le daría sentido a su vida. De ahí que puedan percibirse como ‘la edad de oro’".

Ya sea la de oro o bronce, las celebrities maduras parecen, más que nunca, sacarle lustre a las dos décadas. Inoxidables, a prueba de años y de competidoras reivindican su aquí y ahora como "el mejor" momento de sus vidas. Y no vayamos a creer que eso es gracias al amor, al dinero o la salud, si no que todo parecen debérselo a los 40.
 



 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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