NOTA     

 Diario CLARIN - 23 de Mayo 2008

 

Tips para una panza súper chata

Los ejercicios ayudan a fortalecer la pared abdominal. Una guía con indicaciones para principiantes y recomendaciones para realizarlos correctamente y evitar dolores.

Panza chatísima y abdominales bien marcados, como si se tratara de las antiguas tablas de lavar la ropa; son parte de una imagen que podría quitarle el sueño a más de una. A no desilusionarse que todo es posible. Pero se necesita constancia y tener bien en claro para qué sirven los abdominales, cómo deben hacerse correctamente para evitar dolores desalentadores y, sobre todo, cómo debe ser la rutina para los que recién arrancan.

Listos, preparados, ¡ya!
Con los abdominales se logra fortalecer y tonificar la zona que, en general, es una parte del cuerpo que se encuentra relajada estando parados, sentados o acostados. Si esa parte del cuerpo no está fortalecida, el tejido tiende a irse hacia adelante dando lugar a la temible pancita.
“Los ejercicios no ayudan a quemar la grasa”, resalta el instructor Daniel Tangona y aclara que la pérdida de grasa se logra al combinar una dieta baja en grasas con trabajos aeróbicos de mediana y larga duración.
Pero ¿por dónde empezar? Para los que recién se inician es importante arrancar con los ejercicios en forma progresiva y en cantidades mínimas. “El dolor hace que la gente deje de hacer ejercicio, el dolor no significa que el músculo se haya trabajado más. Pero no es necesario sentir molestias intensas”, señala Tangona y para evitarlo recomienda, sobre todo a los novatos empezar con una rutina de cuatro series que incluya entre 10 y 20 repeticiones realizadas lentamente; y tres veces a la semana. De a poco, lo ideal es llegar a ejercitarse toda la semana.

Para eso hay cuatro ejercicios básicos que ayudan a mejorar toda la zona abdominal, incluidos los oblicuos externos e internos, la parte baja del abdomen (Ver cuatro ejercicios…)
Es importante tener en cuenta que entre serie y serie tiene que haber un tiempo de descanso de diez segundos. Pero nada de desplomarse boca arriba admirando la pintura del techo, ese tiempito debe ser un “descanso activo”, hay que aprovecharlo para elongar, es decir estirar, la zona que se trabajó, para evitar las contracturas posteriores que puede ocasionar la realización del ejercicio.
Para elongar Tangona recomienda acostarse boca arriba con los brazos en cruz, muslos verticales y rodillas flexionadas. Inspirar y bajar lentamente las rodillas hacia el suelo, expirando al mismo tiempo y luego repetir hacia el otro lado.

“Para que este ejercicio sea bien efectivo, y que estire los músculos involucrados, que en este caso son recto abdominal, oblicuos externos e internos y zona lumbar; mantener siempre los hombros y la cabeza en el piso”, detalla Tangona y agrega: “Con respecto a la molestia que se ocasiona al ejecutar los abdominales no es más que la pérdida de circulación por repetidas contracciones”.

Asimismo, el profesional da una serie de recomendaciones para asegurarse que el ejercicio esté bien realizado.
A saber: al hacer abdominales no hay que rebotar, ni tironear el cuello y cada vez que se sube es necesario exhalar el aire. Otro dato muy importante a tener en cuenta, tanto para los principiantes como para los que ya vienen realizando ejercicio en forma regular, es que la zona lumbar tiene que estar bien apoyada en el piso. “No hay que despegarla y de esta manera conservamos la salud de la espalda. Salvo que se trate de un alumno muy avanzado y tenga otras indicaciones”, sostiene el profesional.
 

 






 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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www.tangona.com