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  Diario Clarín - Noviembre 2012

 



En los gimnasios ahora se impone entrenar poco y fuerte
POR MARIANA GARCÍA

Cada vez más lugares ofrecen Crossfit, una disciplina basada en el ejercicio de los marines, que permite quemar hasta 1500 calorías por clase, con heavy metal de fondo. El step y el aerobic, en baja.
 
A contramano de la ola de la respiración, el yoga y Ravi Yankar, la fórmula de los gimnasios para este verano es “matarse”. Poco pero fuerte, tan fuerte como puede serlo un entrenamiento militar. Crossfit se llama lo último de lo último. Comenzó hace un par de años en California, cuando a Greg Glassman se le ocurrió hacer una versión “civil” de los ejercicios que hacían los marines.

En Tuluka, no hay máquinas ni espejos donde mirarse. Tampoco señoritas que de tan arregladas parecen no haber visto jamás una gota de transpiración. Acá, las mujeres sudan a la par de los hombres y con la misma garra toman una masa y pegan con odio contra una rueda de tractor. El profesor agota pulmones para lograr que el “¡Vamos!” se escuche entre los acordes demoledores de heavy metal. No es la base militar de San Diego. Es Nuñez, justo frente Esma.

Tampoco es raro ver a los fanáticos correr en las noches de Palermo con una bolsa de arena al hombro.“Crossfit toma movimientos de la vida cotidiana y los enseña con una técnica. Cuando tengas que cargar las bolsas del supermercado eso te va a ayudar”, promete Martín Casas, uno de los dueños de Tuluka, pionero en esto de hacer salto de rana carrera march.

 

Daniel Tangona , el personal trainer de los famosos, es otro de los impulsores. El, a sus alumnos los llama reclutas y les advierte que si hay que tirarse al barro, habrá que hacerlo. A cambio, les asegura expulsar del cuerpo un promedio de 1.500 calorías en cada clase y conseguir contornos moldeados a partir de la sexta semana. “La gente estaba abandonando los gym, se aburren de siempre lo mismo y la falta de motivación de los traineras en dar los entrenamientos. Esto es lo distinto del Crossfit, cada día es algo nuevo, motivador. No tenés tiempo de teléfono, café, mirarte ya que no hay espejos, es solo la música tu cuerpo, resultados y a casa”, explica Tangona quien se promociona vestido de fajina.

Tangona también es un entusiasta del CXWORX. Con nombre de robot esta nueva clase de gimnasia propone sólo media hora ejercicios muy intensos. Fue ideado por Body Systems, una empresa internacional que se dedica a vender este tipo de formatos a los gimnasios. Hoy, los que se precian de ir siempre a la avanzada, lo tienen. ¿El gancho? es ideal para todos los que no pueden destinar una hora a su rutina..


Al parecer, la sensación de sentirse por un rato Sarah Connor entrenando para combatir a Terminator, resulta irresistible. En Tuluka abrieron su primera sede en Palermo en diciembre del año pasado. Tenían 120 alumnos. Hoy llevan más de mil y sumaron otra sede. Las cuotas van desde los 420 a los 500 pesos el pase libre.

La retención de los alumnos es uno de los grandes problemas que tienen los gimnasios. De acuerdo a Mercado Fitness, una revista especializada en el rubro, el 25 por ciento de los clientes paga todo el año y abandona a los tres meses. Mara Caputo, coordinadora de SportClub señala que en la cadena prefirieron pasar del Crossfit: “Es para gente con entrenamiento, está planteado como algo extremo y para nuestro público es terriblemente riesgoso”. Por eso, optaron por la versión más suave, el entrenamiento funcional .

Blas Raventós, instructor de Crossfit, asegura que la clave es el espíritu de camaradería que se genera en esta “tropa”. Y que eso es lo que mantiene el espíritu alto cuando empieza a sonar heavy metal, señal de que comenzó la etapa militar de la clase. “No uses máquina, convertirte en una”, es la frase que recibe a los alumnos en Tuluka.



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)