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  Revista ADN – Noviembre 2010

 



Soldados del fitness

Para espíritus apasionados y rigurosos, llegó a nuestro país el Boot Camp, un nuevo estilo de entrenamiento inspirado en rutinas militares.

Aquí no es necesario calzarse un par de borceguíes, tampoco pintarse la cara al estilo Rambo, ni mucho menos ponerse un uniforme de guerrero camuflado, pero si será importante mentalizarse con un entrenamiento intenso que obliga a cumplir con altos rendimientos físicos. Se trata del Boot Camp, una técnica de ejercicios militares adaptados a civiles, que promete adelgazar y tonificar el cuerpo en seis semanas.

Inspirada en las rutinas militares básicas, esta actividad resulta una forma divertida y rigurosa de entrenar. Según Daniel Tangona, el entrenador personal profesional que introdujo esta disciplina en nuestro país, “el Boot Camp pone a prueba la personalidad, el espíritu de superación, la actitud para aceptar órdenes bajo situaciones especiales y no dejarse vencer por los posibles obstáculos que se presentan. Al finalizar esta experiencia, se forja un temperamento especial ante situaciones delicadas”.

Las clases, repletas de prácticas de fuerza y flexibilidad, ayudan a quemar aproximadamente entre 800 y 1500 calorías en una hora y media. Uno de los mayores atractivos del entrenamiento es la utilización de diversos y variados accesorios como gomas de autos, conos, sogas, troncos, hamacas, escaleras, guantes de box y vallas de distintas alturas. Aunque una de las premisas sobre las que se asienta el Boot Camp es el uso del peso del propio cuerpo.

Preferentemente, Tangona indica que “si bien las clases se pueden realizar en cualquier ambiente, dado que la exigencia es muy alta, se necesita una buena ventilación debido a que la demanda de oxígeno es muy importante”. El aire libre, entonces, será la mejor opción con el plus de los elementos que permiten sumar dificultades como los charcos de agua, el barro, la arena, los árboles o el césped, entre otros.
Los circuitos preestablecidos incluyen situaciones con distintos niveles de exigencia que se ajustan a la edad y al estado físico de los participantes. Popularizado en la serie Desperate Housewives, no sólo las mujeres practican este entrenamiento, sino que “cada vez son más las empresas que contratan servicios de Boot Camp para sus ejecutivos, con el propósito de formarlos en su carácter y en la toma decisiones”, señala Tangona.

La estructura de la clase resulta un verdadero desafío. Comienza con una entrada en calor de 20 minutos que combina golpes de boxeo, patadas y música motivadora. Luego, viene la rutina de entrenamiento con obstáculos, corridas a tres cuartos de velocidad, trabajos de explosión, abdominales y de postura. “Se trata de una actividad integral. Trabajamos con fuerza, coordinación, equilibrio, potencia, concentración y flexibilidad. Por eso, la elongación antes, durante y después del entrenamiento es indispensable”.

Y al parecer, aquí se aplican las reglas marciales: todo aquel que no cumpla con las pautas impartidas por los instructores es desplazado del grupo. Por supuesto, no se trata de una cuestión arbitraria, sino que forma parte de la filosofía de la práctica, que tiende siempre a cultivar el espíritu de superación personal y a no dejarse vencer por las dificultades.

Un entrenamiento a conciencia generará estos resultados:
Descenso de hasta 7 kilos de peso.
Reducción del contorno corporal: desde 2.5 cm hasta 15 cm.
Mejora el sistema inmune y reducción de enfermedades.
Entre 25 y 100% de aumento de la fuerza y la resistencia.
Ayuda para solucionar problemas de ansiedad y de sueño.

 

 

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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