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 Revista Clase ejecutiva - Septiembre 2008

 





 



 



 



 

 


ELIFESTYLE > Training
La liga corporativa

El polo, el kayak, el golf, las maratones, el kitesurf y hasta el boxeo ganan adeptos dentro del mundo ejecutivo. En tiempos de primavera, estas disciplinas seducen a los números uno que, fieles al espíritu de superación, las exigencias y el esfuerzo que aplican en sus compañías, se vuelcan con vehemencia a las pasiones deportivas. Un recorrido por los must, los tips y la recomendación de quienes más saben: los que buscan, siempre, nuevos desafíos.

Texto: Jesica Mateu y Laura Mafud

“La práctica deportiva no sólo mejora la calidad de vida, además predispone mejor a la persona para el rendimiento laboral”, comenta Sandra Torres, maratonista olímpica en Atenas 2004, relevista de la antorcha en su paso por Buenos Aires este año y personal trainer de Alberto Beunza, presidente de CGM Leasing y fanático de las carreras de aventura y el alpinismo. Torres, que trabaja en la preparación para running, explica que la rutina básica -aunque depende de los objetivos de cada cliente- suele incluir una planificación no menor a tres meses con un entrenamiento de dos o tres veces por semana.

Los desafíos preferidos por este tipo de maratonistas son el circuito Nike, Adidas, el Merrell Adventure Race y el Tetra Chapelco. Este último es el más arriesgado: dura entre seis y nueve horas y consiste en realizar bicicleta, esquí, kayak y running. “Los hombres de negocios suelen acudir a las carreras de calle cuando buscan superar sus marcas: 10 Km Nike, medio maratón (21 km.) y maratón (42 Km.) de la Ciudad de Buenos Aires”, asegura Torres. Juan Manuel Galleguillo, personal trainer de SMG Sport, por caso, entrenó a interesados en medirse en las de 42 km. “La rutina debe ser sistematizada y pasará por momentos de alta intensidad (pesas, pasadas en velocidad, etc.) para luego ir incrementando el volumen (distancia a recorrer). El trabajo de la fuerza y la resistencia serán elementales a la hora de la carrera, tanto como el entrenamiento psicológico y la alimentación”, agrega Galleguillo. Por su parte, Hernán Revilla, director de Deportes del Vilas Club, asegura que lo primero a tener en cuenta analizar si se trata de “un principiante o avanzado para, de acuerdo a ello, tener un panorama de su estado y comenzar un trabajo con objetivos a mediano y largo plazo”. Para los más osados, una opción impostergable es correr fuera del país. Sólo en Europa, existe una competencia cada 15 días. Londres, París, Berlín y Río de Janeiro son algunos de los destinos preferidos globalmente. “En noviembre viajo con algunos alumnos a Nueva York”, adelanta el entrenador Néstor Suárez, profesor Nacional de Educación Física, que corrió la maratón de la Gran Manzana unas 17 veces.

¿El training? Al menos unas tres veces por semana durante los cinco meses previos a la competencia. Para inscribirse, el plazo de las maratones internacionales suele requerir tres meses de anticipación.

Kayakismo, remo a remo. El auge de las carreras de aventura “impulsó a que muchos deportistas adoptaran al kayakismo como disciplina”, explica Javier Valera, profesor de kayakismo y asesor de corredores. Si bien los novatos no necesitan realizar ningún tipo de entrenamiento especial antes de comenzar, quien cuente con experiencia en algún deporte donde haya trabajado el miembro superior -como natación- acortará la etapa inicial de acostumbramiento del cuerpo a esta nueva dinámica muscular. De todas formas, quien aún no se haya iniciado en este deporte náutico, deberá tomar clases. Con cuatro encuentros es suficiente para conocer aspectos sobre seguridad y técnicas de paleo. “A partir de allí estará en condiciones de salir a remar en grupo o solo en zonas de aguas calmas sin riesgo de oleaje y vientos”, dice Valera. Para remar en río abierto, en cambio, serán necesarias más horas de práctica. Un detalle: Es importante regular el  equipamiento (asiento y pedalera) para tener una posición adecuada y optimizar la técnica de remo y, sobretodo, no tener malestares o lesiones. Las competencias más deseadas, además del anual Tetratlón de Chapelco en San Martín de Los Andes, es la que organiza YPF a modo de preparación para el tretratlón y XK de Alito Luccini y Volcanes, expediciones más duras, de varios días de duración, que requieren de un entrenamiento tanto físico como técnico más intenso y específico.
En el Yacht Club Puerto Madero es posible entrenar todos los días de 7 a 19. El curso consiste en cuatro clases de poco más de una hora. Una vez completado, se obtiene un carnet que habilita a salir a remar de manera independiente por la zona. A cada alumno se le provee el equipo necesario y las instalaciones para asearse están a sus disposición. También hay clases particulares para perfeccionar la técnica de paleo.

Equipamiento: El precio de un kayak oscila entre $1.300 y $2.500 (sin accesorios). ASIAK, WEIR y SDK son marcas de palistas de travesía, diseñados para soportar cargas y resistir golpes. MG, ANAICO y DELFIN, más livianos, se recomiendan para carreras de aventura.
 
Golf, paz y destreza. El golf se convirtió en un deporte casi obligado en el ámbito corporativo. La excusa de entablar conexiones y negociar deals en los greens llevó a que más de un ejecutivo buscara implementar las técnicas para mejorar sus swings. No obstante, en su condición de deporte -y no simple juego- exige los controles previos y el entrenamiento físico y mental de otras disciplinas, aun cuando se practique de forma amateur. “Requiere coordinación, equilibrio, flexibilidad, resistencia muscular y aeróbica, potencia y desarrollo de cualidades psicológicas. El swing pone en juego todos los músculos del cuerpo y desarrolla una fuerza equiparable a la del bateo de béisbol”, destaca Adolfo Renik, terapista físico y personal trainer.

Daniel Osán, que entrena a hombres y mujeres, explica cómo articula una rutina. “Según el nivel del jugador -trainee, handicap y advanced-, puede consistir en dos clases semanales de 45 minutos, desarrollada en el driving”. Allí se trabaja la postura corporal, la posición de las manos para la empuñadura del grip, el golpe, y un promedio de 100 swings con pelotas de práctica. El entrenamiento incluye modalidades de impacto, approach, puttin green, hierros y maderas como el driver e híbridos. Toda rutina debe ir acompañada de una buena alimentación -establecida por un médico nutricionista- y entrenamiento aeróbico que permita al golfista una caminata promedio de 8 kilómetros y de 4 a 5 horas de recorrido en las canchas. En este sentido, Resnik explica que entrenar la capacidad aeróbica favorece la recuperación en los últimos hoyos -cuando el jugador está más cansado-, disminuye la fatiga muscular y evita que la coordinación se altere, mejora la concentración, aumenta la confianza y baja el riesgo cardiovascular.

Los jugadores que caminan la cancha y llevan sus palos queman el doble de calorías por minuto que quienes se movilizan con un carro. “Completar una cancha larga puede demandar de 10 mil a 13 mil pasos. Después de 18 hoyos, el ritmo cardíaco de los caminadores ronda los 120 latidos por minuto, lo que refleja un mejor fitness cardíaco que el promedio de 86 latidos por minuto que registran los cómodos que se desplazan sobre ruedas”, ejemplifica Resnik.

Kitesurf, vértigo y adrenalina. Los deportes acuáticos suelen ser tentadores para los hombres más aventureros. El kitesurf es una actividad fácil de aprender, según coinciden distintos profesores. Es que, según ellos, no requiere de equilibrio ni de un elevado estado físico. “Cualquier persona puede lograr hacer mortales hacia atrás y hacia adelante en poco tiempo”, asegura Mario Sampaolesi, director de la KiteBeach School (KBS), escuela a la que asistió, entre otros, el ex presidente de Dell Sudamérica, Fred Bowes. Así, no importa la edad ni el sexo, sólo se necesita voluntad para comenzar con esta aventura, a sólo 30 minutos del centro de Buenos Aires. “Es muy liberador navegar y ver desde el agua los edificios mientras se está en completa armonía con el ambiente”, asegura Diego Duverges, profesor de la escuela Buenos Aires Kitesurf (BASK).
La temporada empieza alrededor del 15 de agosto y se extiende hasta el 1 de junio. Por eso, durante junio, julio y la primera quincena de agosto, muchos fanáticos eligen Cumbuco u otros destinos de Brasil para seguir con la práctica. Las escuelas especializadas suelen organizar viajes allí y a la costa argentina en busca de vientos adecuados. “Deben tener entre 20 y 60 Km/h y ser diagonal o paralelo a la tierra”, indica Sampaolesi.

Equipamiento: Kite (entre u$s 1.200 y u$s 1.600), barra de dirección, arnés (u$s 200), tabla (entre u$s 450 y u$s 800) y casco. Si las aguas son frías, se puede utilizar un traje de neoprene.

Polo, status a caballo. “Es ideal para cortar con el estrés de las exigencias laborales y presiones personales”, afirma Nicolás Fiorito, Manager y PR de La Totona Polo y Don Manuel Polo Club. A través de su empresa Crossing Argentina, asesora a quienes comienzan con la práctica y los acompaña en la etapa de iniciación. No son pocos los que dieron sus primeros pasos en el campo que la familia Fiorito tiene en Cañuelas. Entre ellos está el jugador de La Dolfina, Bartolomé Lolo Castagnola, con 10 de handycap. “El polo es una filosofía de vida”, apunta Fiorito.

Los novatos comienzan con clases individuales. “En promedio, con 10 jornadas de una hora ya se puede empezar a jugar”, asegura Marcial Socas, quien da clases en Chacras de la Trinidad, en Cañuelas. Una vez que se aprenden las reglas del juego, se sabe controlar al caballo, pegarle a la bocha e interactuar con los demás jockers, es importante practicar para, con el tiempo, se esté en condiciones de competir en torneos. A saber: un jugador promedio necesita por lo menos de cinco o seis caballos, un lugar para tenerlos y un buen petisero a cargo. “El partido consiste en seis períodos llamados (chaquers) y, en general, se suele utilizar un caballo en cada tiempo”, explica Socas.

¿Cómo iniciarse en esta disciplina? Además de pasión, constancia y autodisciplina, se recomienda organizar el aprendizaje por etapas. La primera es la equitación, para aprender a montar de forma prolija y segura; la segunda es la del taqueo. Para esta última, es fundamental la práctica de los movimientos y el timing. El próximo paso será conocer el reglamento. “Es un deporte que, por la velocidad a la que se juega y demás características, es de alto riesgo; y el mínimo faul, por descuido o error, puede producir un grave accidente”, alerta Fiorito. La última fase, y más entretenida, consiste en comenzar con las primeras prácticas.
Otro tip: Es recomendable comprar caballos una vez que se conoció realmente al deporte y comenzar con los más fáciles, es decir, aquellos con los cuales el polista pueda olvidarse de la equitación y concentrarse en pegarle a la bocha. Hay caballos que pueden ser excelentes para taquear y pésimos para jugarlos y viceversa.

Entre las competencias más buscadas por los ejecutivos amateurs, se encuentran las del Polo Tour, un grupo de torneos que se realizan en los clubes más exclusivos. Jockey Club, Hurlingham Club y La Dolfina son sólo algunos. Y, sobre todo los extranjeros, se disputan las copas de Oro y Plata, en La Ellerstina, y las de Diamante y Zafiro, en La Dolfina.
Equipamiento: Casco (de gabardina, unos u$s 100), rodilleras (u$s 100), anteojos protectores (u$s 25), botas de cuero (u$s 450) y un juego de remeras para todo el equipo (u$s 200).

 


Box Recreativo

“El boxeo es esencialmente recreativo, en cuanto a la aceptación lúdica del término, ya que los boxeadores juegan a que pelean”, comenta Daniel Tangona, personal trainer. “No obstante, esta denominación de “recreativo” asegura que los combates serán light contact, sin ningún riesgo para sus cultores”, agrega.

El entrenamiento físico de esta disciplina busca definición muscular, resistencia, agilidad y velocidad, pero no volumen. Esto es, el boxeo precisa potenciar la funcionalidad, no la voluminosidad (más función en menor peso). Sólo en aquellas personas en que su genética natural lo indique, el músculo va a adquirir algún mínimo volumen. Lo característico del método es formar un cuerpo elegante, con músculos bien definidos, resistentes y potentes. “Los caballeros formarán una estructura física definidamente masculina, mientras que las damas afirmarán una silueta sensualmente femenina”, concluye Tangona.
 

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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www.tangona.com