Revista COSMOPOLITAN - Noviembre 2008

 



¡Basta de excusas! Encontrar una clase divertida y que te ayude a estar en forma sin sufrir ya no es imposible. En esta nota, te contamos las propuestas más originales para que te amigues con la actividad física y pases un buen momento mientras quemás calorías.

La frase: “cuanto más me mato en el gym, mejor estoy”, quedó en el olvido. La nueva tendencia es entrenar pasándola bien, porque si lo disfrutás y te divertís, los resultados llegan solos. Si hacés una rutina que te guste, te vas a enganchar con la actividad física todo el año. Y eso es fundamental porque así liberás el estrés, conocés gente, mejorás tu salud y, obvio, tu figura.

Te conviene probar diversas disciplinas porque, si te fanatizás con una sola, tu cuerpo no tendrá nuevos desafíos y los resultados van a ir a baja. La idea es que hagas cross training, o sea, un entrenamiento cruzado en el que, en vez de hacer cuatro veces a la semana la misma clase, tengas un mix de actividades. En Cosmo hicimos una recorrida por las propuestas más divertidas para que elijas la que mejor se adapte a tus gustos.

Rutina al aire libre
¿Te pasó mirar a través de la ventana del gimnasio y lamentarte por el día soleado que te estabas perdiendo? Eso tiene solución. Hay múltiples propuestas para entrenar al aire libre, con el objetivo de que estés un contacto con la naturaleza y te relajes con un lindo paisaje. Para ello el entrenador Daniel Tangona nos trae estas propuestas:

Para las más osadas está el Boot Camp, un programa intenso que simula al entrenamiento militar. Durante la clase, te vestís con ropa de camuflaje y realizás ejercicios de fuerza, como abdominales, flexiones y pesas, combinados con entrenamiento cardiovascular, a través de trotes y caminatas. Lo atractivo es que podés gastar entre 1.500 y 2.000 calorías.

Otra alternativa es el Urban Bike, un circuito en el que se combinan trayectos en mountainbike con flexiones de brazos, abdominales, escaleras (¿cómo te ves subiendo y bajando las escalinatas de la facultad de Derecho de la UBA, por ejemplo?), stretching y elongación. Así, la clase tradicional de Spinning se convierte en un combo al que se le agrega musculación y flexibilidad. En una hora y media, podés gastar entre 1.000 y 1.500 calorías, mientras que en una clase de Spinning eliminás entre 700 y 900. Para sumarte al team de entrenamiento, tenés que llevar un chequeo cardiológico y un certificado médico de aptitud física.

Lo mejor, entonces, es experimentar cuál de todas las alternativas se adapta mejor a tus necesidades. No te quedes quieta: probá y elegí un combo placentero para divertirte y llegar en forma al verano.

 

¿Dónde me anoto?
Agendá los lugares en los que podés practicar estas clases súper divertidas:
BOOT CAMP, URBANBIKE Y DELIVERY GYM
Daniel Tangona
www.tangona.com

Nota completa en Revista Cosmopolitan Fitness – Noviembre 2008
 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)

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