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  Diario Clarín - Septiembre 2011

 

 







 

Hoy, entrenar también divierte

Ya es historia antigua aburrirse con la gimnasia o los deportes. Lejos de la obligación y cerca del disfrute, hay opciones nuevas para sentirse en forma, tonificarse y disfrutar de la primavera junto a amigos y familiares.

Tediosas rutinas de cinta y bicicleta fija, clases interminables e infinitas series de repeticiones que prometen una figura perfecta ya son parte del pasado. Hoy, entrenar puede ser sinónimo de diversión y sociabilización. Roller, Kangoo jumps, acrobacia, baile, boxeo recreativo y pedalear en el agua son algunas de las actividades que entretienen y acercan la actividad física a todos. Los gimnasios se hacen eco de esta tendencia y suman alternativas donde la música y la acción le ganan a la rutina.

El primer paso es hacerse una evaluación médica para evitar riesgos. Luego, sólo hay que dar con el ejercicio adecuado para cada uno, recordando que cuando la actividad es placentera es más fácil mantener la constancia.
Los días primaverales invitan a hacer deporte al aire libre. “Esto permite interactuar con el medio ambiente, aporta un estado de mayor relajación y distensión, y nos saca de la rutina. Prueba de esto es su indicación en el tratamiento de la ansiedad, estrés y depresión”, explica la doctora Patricia Sangenis, cardióloga y deportóloga.

Lo ideal es practicar el ejercicio que mejor se adapte al objetivo personal. “Si se pretende bajar de peso, se indican ejercicios aeróbicos; si se busca tonificar los grupos musculares, es conveniente realizar actividades que combinen lo aeróbico con ejercicios localizados, mientras que si sólo se busca recreación y pasar un buen momento, habrá que practicar la actividad que más divierta”, dice el profesor de Educación Física, Claudio Penna. Aquí, una guía con propuestas novedosas y estimulantes:




Trikke. Vehículo de tres ruedas sobre el cual, para desplazarse, sólo se necesita un movimiento de balanceo. “Entrena la resistencia sin impacto en las articulaciones, estimula la movilidad articular y la coordinación”, explica el entrenador
Daniel Tangona.
Kangoo Jump. Son como Roller, pero en vez de ruedas tienen un sistema de amortiguación que reduce el impacto de los saltos hasta en un 80%. Esto lo convierte en el calzado ideal, incluso para quienes tienen sobrepeso o problemas articulares. Tonifica brazos, piernas, muslos, abdomen y cadera, ayuda a mantener una buena postura y a perder peso. No deben practicarlo embarazadas.
Baile. Muchos gimnasios proponen actividades con coreografías. “Según la intensidad, logran entrenamiento aeróbico mientras tonifican y trabajan la coordinación y el equilibrio”, dice Sangenis.

Roller. Se puede practicar como actividad relajante o ejercicio intenso. “Desarrolla el equilibrio, los reflejos y la coordinación. Aumenta la tonicidad en caderas, muslos y piernas, mientras los brazos y hombros también se mueven para mantener el equilibrio y ganar velocidad”, explica Sergio Verón, jefe del área de educación física de la Clínica Cormillot.

Bicicleta. Al no producir impacto, se aconseja en casos de sobrepeso o problemas articulares. Fortalece el músculo cardíaco y tonifica las piernas.
Power Jump. Utiliza un minitramp donde, al ritmo de la música, la persona se mantiene activa. Tonifica los músculos, mejora la postura, el equilibrio y la coordinación. Es apto para todos.

Boxeo recreativo. Ejercita todo el cuerpo, descarga tensiones y quema calorías; trabaja los reflejos, la coordinación y la resistencia.
Aqua System. Hoy, es posible pedalear o hacer step en el agua y evitar el impacto. “Por estar inmerso en el agua hay alteraciones fisiológicas que benefician el descenso de peso. Además, la flotación disminuye tensiones sobre las articulaciones, aumenta la capacidad respiratoria y mejora el retorno venoso”, afirma la creadora del método Cristina Barcala.

Trapecio. Entrena la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio de una manera dinámica. En los ejercicios se utiliza el peso del propio cuerpo.
Slackline. Deporte con una cinta enganchada entre dos puntos fijos (en general árboles). Se camina, salta, o se realizan distintas posturas sobre ella. Entrena la concentración y el equilibrio.

Más allá de la actividad elegida, no hay que empezar a practicar “a lo loco”, sino establecer un plan. No es bueno hacer rutinas largas e intensas al comienzo. Si todavía no se define por una actividad, “un ejercicio simple es la caminata. Hay que comenzar con paso ligero de 15 a 20 minutos, tres veces por semana, para incrementar en forma progresiva hasta llegar a un minuto por cuadra, no menos de 45 minutos. Si logramos este ritmo, llegamos a gastar 240 calorías en una hora”, concluye Sangenis.