Prensa y Fotos   

Revista Para Ti - Mayo 1999
 



Una moda que llega de USA
Y es que acá no inventamos nada. Porque en Estados Unidos, contratar un entrenador y nutricionista es moneda corriente desde hace más de tres décadas.
Dice la estadística que el 80% de las estrellas de ese país viven bajo las órdenes de estos profesionales. Y algunas, como Mick Jagger, con más de quince años de antigüedad. Para no quedarse atrás, Tina Turner, Rob Lowe, Melanie Griffith, Jennifer Aniston y Goldie Hawn siguieron el ejemplo del Stone procurándose los servicios del mismo entrenador: Torje Eike. Otras personalidades del celuloide se decidieron por una mujer a la hora de la puesta a punto. Una de las más codiciadas es Kathy Kaehler que entrena a Michelle Pfeiffer. La elegida de Denzel Washington y Mónica Lewinsky (por supuesto, después de lo de Bill) es Kacy Duke. Para confirmar que el amor entrenador-alumno es difícil de evitar, la gimnasta aclaró que “Mónica es más sensible e inteligente de lo que la gente cree, lo que pasa es que nadie llegó a conocerla bien”. Pero si hablamos de pasar a mayores, los astros del norte no se quedan atrás. El caso más famoso fue el de Madonna y su trainer Carlos León, que se convirtió en el espécimen perfecto para darle descendencia a la atlética cantante.



Logran cambiarle el cuerpo a las estrellas. Se muestran con ellas a cualquier hora y algunos incluso hasta las acompañan en sus viajes. Otros generan rumores de romance. ¿Quiénes son en realidad los personal trainers? ¿Por qué tienen tanto éxito? ¿Se convirtieron en una nueva terapia?
¿Despiertan los celos de los maridos de las famosas que entrenan? ¿Son una versión fashion de la clásica profesora de gimnasia?
Uno de los mejores entrenadores personales, Daniel Tangona, nos pone al tanto de una moda a la que se suman hombres y mujeres, gente común y empresarios.

 



Si hay un término que cobró popularidad en los últimos años y que está en boca de todos, ése es el de personal trainer.


 Porque tener un entrenador personal ya dejó de ser patrimonio exclusivo de divas, modelos y empresarios o celebridades norteamericanas (de donde viene directamente importada esta tendencia).

Ahora es difícil encontrar a alguien que no mencione cada cinco minutos el nombre de su privadísimo profesor de gimnasia en su más selecto círculo íntimo.

Y a partir de este fenómeno, nació una leyenda: que si acompañan a sus alumnas a todas partes –Moria Casán no duda en llevarse a su personal cada vez que se sube a un avión- que si ofician de psicólogos, que si tienen todas las fichas para convertirse en los amantes perfectos...

Para saber de qué se trata ser –y tener- un personal trainer juntamos a tres de los hombres top de la Argentina. Son Daniel Tangona, Claudio Penna,, y Pablo Goycochea. Susana Giménez, Agustina Ayllón y Francisco de Narváez, Andrea Burstein y Natalia Graciano, entre otros famosos, pasaron alguna vez por sus exigentes clases. “Últimamente se están haciendo películas sobre nosotros que no tienen mucho que ver con la realidad”, dice Daniel Tangona largando el reportaje.

-¿ Eso va para los que afirman que ustedes son los nuevos gurúes de la Argentina?
-Tangona: Entre otras cosas. Pero si me cuelgan ese rótulo porque soy el único que puede hacer caminar, correr y salir a un tipo que no hacía nada, bienvenido sea.

De fantasías y rumores
-Pero la suya es una profesión que genera muchas fantasías. Algunos dicen que vienen a suplantar a los antiguos y apuestos profesores e tenis...
Tangona: Es que acá todo se convierte en moda de un día para otro y de repente te encontrás con que los medios nos muestran como una especie de play-boys, sin pensar que somos profesionales serios que viven de esto hace años.
-Pero algunos entrenadores forjaron lazos estrechos con alumnas o tuvieron un romance, es más que un rumor.

Tangona: Seguro, pero a mí no me importa lo que hagan los demás. Tampoco me da para juzgar a nadie por aquello de “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Yo evito crear situaciones confusas con mis alumnas. Cuando voy a la casa de alguna le digo “decime una hora a la que esté tu marido, así lo conozco”.
¿Vivieron situaciones que los pusieron a prueba?
- Tangona: Y...tampoco me voy a hacer el naif ni te voy a mentir. Me ha pasado, pero fueron situaciones que supe manejar. Puse los puntos sobre las íes y me retiré a tiempo. Si llevo 20 años en esta profesión es por algo, porque si te mandás alguna, tarde o temprano la factura llega.

Ganar lo justo
-¿Y nunca tuvieron que lidiar con un marido celoso?
Tangona: nunca.
- También se dice que viven como ricos. ¿Ganan mucha plata?
Tangona: ¿Y vos cuánto ganás? Me parece desubicado ir preguntando esas cosas. Teniendo en cuenta que nos levantamos a las 6 de la mañana y damos la última clase a las once de la noche, creo que es justo ganar bien. Y si queremos mandar nuestros hijos a buenos colegios, comprarles ropa buena, es porque tenemos aspiraciones como el resto de la población argentina.

La imagen como profesión
-¿Qué porcentaje de narcisismo hace falta para ser personal trainer?
- Tangona: Yo tuve épocas en las que trabajaba tanto que el único tiempo libre que tenía era para comer y dormir. Por suerte, me puse las pilas enseguida.
- ¿A quién les entusiasmaría entrenar?
-Tangona: Mi sueño siempre fue entrenar a Bioy Casares, pero nunca se cumplió. También me encantaría ser el personal trainer de Sergio Renán.
¿Qué esperan las mujeres de ustedes?
-Tangona: Que les combatamos la celulitis, que les levantemos la cola, que les tonifiquemos los músculos después de los embarazos...
-¿Se llevan tan bien o disimulan la competencia?
- Tangona: Que existe competencia es verdad, pero también mantenemos códigos éticos entre nosotros y los respetamos.

 

Prensa y Fotos   


 Cerrar esta ventana y continuar selección

www.tangona.com