Ski    

5  Qué Comer en las jornadas de SKI











 

Qué comer...

La jornada del esquiador debe empezar con un buen desayuno. Se compondrá de té o café con leche, pan con miel o mermelada (evitar la manteca, ya abundantemente empleada en la cocina de montaña), un jugo de frutas y, si se desea, unos cereales para echar en la leche. Para el almuerzo nada de vino o alcohol.

 Mejor medio litro de agua mineral para recuperar el sudor perdido y un bocado sencillo, con jamón o lomo, o bien atún y huevos. De esta forma se vuelve a esquiar sin los reflejos frenados por una digestión laboriosa. Al cierre de las instalaciones, podemos permitirnos una bebida caliente: un té o un café con leche, pero también un chocolate.

 Por fin para cenar podremos dejarnos llevar por los placeres de la buena mesa, como guisos y platos de montaña, incluyendo uno o dos vasos de vino.

 En total, con una dieta de este tipo, si la cena no es exagerada, no deberíamos alejarnos demasiado de una entrada de 2.500 ó 3.000 calorías al día.

Teniendo en cuenta que durante una jornada en las pistas, si no pasamos demasiado tiempo tomando sol y esquiamos durante cuatro o cinco horas, no es difícil quemar 4.000 ó 5.000 calorías, al final de la semana en la nieve podemos encontrarnos incluso más delgados o, si el peso no ha variado, con una mejor proporción entre masa magra, los músculos, y masa grasa.

Ski    


 Cerrar esta ventana y continuar selección

www.tangona.com